Chiclana de la Frontera 06/03/2012 – La competencia poco justa que reciben los productores españoles de crianza ha sido motivo de dos puntos del decálogo que presentó ayer APROMAR y por el que señala directamente con el dedo a Turquía.
Según el documento hecho público ayer por la patronal piscícola marina española y recogido por blogacuicola.com, uno de los principales problemas del sector pasa por la "absoluta disparidad" en los requisitos administrativos y legales exigidos para ejercer la acuicultura dentro y fuera de la UE, especialmente respecto de ciertos países emergentes netamente exportadores de producto acuícola.
Para APROMAR, en el seno de la UE coexisten dos realidades injustamente desiguales: las empresas nacionales europeas deben producir bajo unas condiciones muy exigentes desconocidas en países terceros –con la consiguiente sobrecarga de costes que han de trasladar al precio—, mientras que las empresas radicadas en países terceros que exportan a la UE venden a precios inferiores debido a sus menores costes.
"El mercado y la leal competencia están distorsionados en perjuicio del producto cultivado dentro de la Unión", denuncian desde la Asociación de productores.
La propuesta de APROMAR en este tema pasa por la corrección de la desigualdad exigiendo que todos los pescados de acuicultura comercializados en la UE acrediten condiciones equivalentes de producción en todos los ámbitos incidentes en el coste productivo final.
En el caso particular de Turquía, cuya problemática ha sido suficiente para que los piscicultores dediquen un punto en su decálogo, además, se da la circunstancia de la existencia de un subsidio directo a la producción de acuicultura en aquel país, a la vez que existe un arancel a las importaciones de los mismos productos para su entrada en Turquía.
A igualdad de eficiencia y costes de producción, este subsidio permite a las empresas turcas vender su pescado en España a menor precio y con mayores beneficios que las empresas españolas; mientras los productores de la UE, por el contrario, tienen que pagar un arancel para exportar a Turquía. "Es otra muestra de la inexistencia de igualdad de oportunidades", señalan.
La propuesta de APROMAR es exigir al Gobierno de Turquía del cese inmediato del pago de estas subvenciones y levantamiento de su arancel.

