Madrid 17/09/2012 – El borrador para la futura Ley de Costas parece haber dejado ampliamente satisfecho a la patronal piscícola marina, representada por APROMAR, que tan solo pone un “pero” a la misma. El “canon de ocupación”, una de las reivindicaciones más antiguas de este colectivo hacia la Administración.
Según ha podido saber misPeces, a través del gerente de APROMAR, Javier Ojeda, la única sugerencia de modificación del borrador está relacionada con el canon de ocupación de obras en el caso de re-otorgamiento a un mismo titular de una concesión de acuicultura tras su revisión.
Según defienden los productores piscícolas, el beneficiario de una concesión de ocupación del dominio público marítimo – terrestre, que hubiera sido beneficiado de la misma concesión en el periodo inmediatamente anterior, esté excento del pago del canon de ocupación de las obras que él mismo haya construido sobre la concesión en el periodo previo.
Tal y como explica el gerente de APROMAR, “la reversión de una concesión de acuicultura al llegar al final del periodo concesional puede suponer, en ocasiones, que obras e infraestructuras permanezcan sobre ella en ese momento”.
En el caso de volverse a otorgar esa misma concesión a un mismo beneficiario, añade Javier Ojeda, estas obras o infraestructuras pueden mantener un valor contable y podría darse el caso de que el canon de ocupación y aprovechamiento del dominio público marítimo-terrestre se viera incrementado sustancialmente con un porcentaje (8 por ciento) del valor material o de mercado de las obras.
“Esta situación desincentiva la inversión material sobre las concesiones a medida que se aproxima el final del periodo concesional. Con ello, las empresas, aun cuando tengan previsto volver a solicitar el otorgamiento de la misma concesión, se ven abocadas a no invertir más y a mermar su competitividad”, añade Ojeda.
“Esto es especialmente crítico cuando se trata de sectores, como la acuicultura, en los que la innovación constante es necesaria para conservar la competitividad.
En acuicultura, las inversiones en obras pueden ser de muy elevada cuantía. Además, suelen requerir de mantenimientos y mejoras permanentes para mantener su operatividad”, concluye el gerente de APROMAR.

