Gijón 25/09/2013 – APROMAR ha aprovechado la celebración de la 73 Junta Asesora de Cultivos Marinos (JACUMAR), en el marco del XIV Congreso Nacional de Acuicultura, que se celebra estos días en Gijón, para presentar una batería de quejas y reclamaciones que espera sean atendidas tanto por la SG de Pesca del MAGRAMA como por las distintas Consejerías autonómicas con competencias en acuicultura que han asistido al acto.
En este sentido, APROMAR solicita a estas entidades que, “hagan suya la petición de la patronal de retomar la propuesta de Fondo Europeo Marítimo Pesquero (FEMP) al buen documento que en líneas generales era para la acuicultura”.
Esta preocupación de APROMAR, viene de lo trascendido el pasado 10 de julio en la Comisión de Pesca del Parlamento Europeo que acordó un texto de Reglamento para el FEMP que incluye dos limitaciones de financiación de proyectos de acuicultura considerados como “inapropiados”, por parte de la patronal piscícola, ya que no están en la línea de subvencionar las operaciones de acuicultura intensiva localizadas en zonas marinas protegidas o de la Red Natura 2000. La otra limitación está relacionada con la imposibilidad de recibir ayudas del Fondo Europeo para las “operaciones de acuicultura en las que se produzcan especies exóticas u organismos modificados genéticamente”.
APROMAR entiende que, “ninguna de las dos salvedades cuenta con justificación suficiente y que, además, ambas van en contra del espíritu de la Política Pesquera Común, de la igualdad de oportunidades y de las Directrices estratégicas para el desarrollo sostenible de la acuicultura de la UE”. Para APROMAR, las propias directrices de la UE “muestran que la protección ambiental es compatible con la acuicultura sostenible que la Unión Europea desea”.
Además, añaden, “la propuesta del PE acarrea la necesidad de aportar una definición de acuicultura intensiva, inexistente oficialmente en la UE hasta el momento”.
Según la representante nacional de los piscicultores marinos, la definición que propone unilateralmente el PE de aquella producción que depende del uso de pienso y en la que las densidades de producción son altas es, “inadecuada, imprecisa, discriminante y debiera ser debatida con expertos en la materia”.
Por todo ello, proponer la no elegibilidad para el FEMP de estas operaciones de acuicultura en espacios protegidos supone, “primero, una discriminación contra las granjas de acuicultura actualmente localizadas en áreas protegidas y que son modelos de éxito de integración productiva-ambiental; segundo, se envía un mensaje contrario al desarrollo sostenible de la acuicultura europea; y tercero, supone poner en riesgo la viabilidad social de las propias áreas protegidas”.
En relación con la producción de especies exóticas, añaden que es “una realidad en la acuicultura española, además de ser una posibilidad de producción legítima y perfectamente regulada en la Unión Europea”. Son numerosas las especies no autóctonas producidas en España en establecimientos apropiados sin que supongan un riesgo adicional para el medio ambiente: tilapia, pez gato, arapaima, oreja de mar, etc”.
Además, consideran que “se podría entrar en confusión con lo que son especies localmente ausentes en algunas regiones de España: corvina, lenguado senegalés, etc. Por el contrario, la producción de organismos modificados genéticamente, no entra dentro de los planes de presente o futuro del sector productor de acuicultura europeo”.
Entre las reclamaciones más antiguas desde APROMAR ha vuelto a incidir en la necesidad de homogeneizar las tasas portuarias que se aplican en los diferentes puertos, y acordes en su cuantía con los servicios recibidos por las empresas; y que, “en ningún caso”, se aplique la tasa T-4 de pesca fresca, por cuanto que, “ni por su naturaleza, ni por la estructura de su negocio productivo es asimilable a la pesca”.
Respecto al Reglamento de la Ley de Costas, APROMAR pide que la duración de las concesiones tenga un plazo de 75 años; que las demarcaciones territoriales de la DG de Sostenibilidad de Costa y del Mar mantenga criterios homogéneos a la hora de aplicar las normas; y que sea la Administración autonómica el “órgano sustantivo” para la tramitación de concesiones de ocupación en aguas portuarias, “como en el resto del dominio público marítimo – terrestre”.
“Solicitamos que la autoridad portuaria se limite a emitir un informe, como ya hace la DG de Costas del Estado en los demás casos en los que no está implicado un puerto, y no a dictar la resolución, ni a ser el órgano sustantivo”, señalan desde APROMAR.
Respecto al funcionamiento de la Junta Nacional Asesora de Cultivos Marinos (JACUMAR), la patronal piscícola marina ha mostrado “su desilusión porque no se vaya a aprovechar el Anteproyecto de Ley de Pesca del Estado”. APROMAR considera que tanto la estructura como el funcionamiento de JACUMAR “ha quedado desfasada con los años” al seguir estando regulada por la Ley de Cultivos Marinos de 1984. “Es evidente que, por muchas cuestiones, JACUMAR necesita una reforma profunda y la próxima Ley de Pesca podría ser el vehículo apropiado para ello”.
Pero no todo fueron críticas y desilusiones, también hubo espacio para que desde APROMAR se hayan congratulado y agradecido la rápida reacción para que tras 18 meses de publicarse el primer Real Decreto sobre especies exóticas invasoras (que afectaba de manera grave al uso de artemia franciscana y al cultivo de almeja japonesa, ostra del Pacífico y trucha arco iris), haya sido publicado un nuevo Real Decreto que excluye “de manera conveniente a estas especies tan importantes para la acuicultura en España”.

