Expertos participantes en el taller MIMECCA de CTAQUA
El Puerto de Santa María 26/06/2018 – Agentes del sector acuícola marina en tierra y en sistemas de jaulas han participad en dos talleres en el marco del proyecto MIMECCA, “para discutir y evaluar indicadores de sostenibilidad y capacidad de carga, así como otros aspectos de dimensionamiento y vigilancia ambiental de la actividad”.
Tal y como informa CTAQUA en su último boletín, se trata de un proyecto innovador que utiliza por primera vez, como principal variable, la capacidad de carga desde un punto de vista ambiental, económico y social.
Conocer la capacidad de carga de una instalación, es decir, la cantidad óptima de peces que se puede cultivar en un estero o en una jaula en mar abierto desde un enfoque ecosistémico permite desarrollar una actividad viable.
Para poder tener unos indicadores que permitan avanzar en su cometido, un claro objetivo es el de reunir las características de las zonas acuícolas y las condiciones para el cultivo de diferentes especies de interés, como la dorada o la lubina. Con esto se persigue conocer la compatibilidad del desarrollo de la acuicultura en las zonas de interés acuícola nacionales según los requerimientos técnico-productivos, ambientales y socio económicos.
En MIMECCA participan expertos de CTAQUA, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Alicante. Los trabajos se centran en el desarrollo de medidas de innovación medioambiental para el establecimiento de protocolos para la capacidad de carga.
Desde MIMECCA, señala María del Mar Agraso, “se pretende avanzar en el desarrollo de protocolos para el cálculo de capacidad de carga que se puedan integrar en un modelo aplicable a nivel nacional, pero específico para cada sistema de producción acuícola”.
El primer taller se llevó a cabo en las instalaciones de CTAQUA, en El Puerto de Santa María, y estuvo enfocado en la acuicultura marina en tierra que se desarrolla en la región atlántica de Andalucía. “Debido a la complejidad productiva, ambiental, y socio económico de este sistema de producción, el taller se ha centrado en definir indicadores de sostenibilidad que sean útiles para este sistema concreto, así como en los ecosistemas y el entorno socio económico” señala María del Mar Agraso.
En el ámbito técnico-productivo, los participantes destacaron la importancia del diseño de la instalación, que en los últimos años está tendiendo hacia la incorporación de áreas extensivas o de decantación en las últimas partes del circuito de agua que permitan depurarla antes de salir al medio receptor. También se incidió en la optimización del índice de conversión del alimento, que influye en el mejor aprovechamiento de los nutrientes aportados al sistema.
También se recibieron propuestas; como, por ejemplo, la valoración del nivel trófico de las especies cultivadas y de los cultivos multitróficos, por su papel autodepurador. Además, en el ámbito ambiental, se propuso que las empresas cuenten con un plan de vigilancia del medio receptor y el control de determinados indicadores físico-químicos y biológicos.
En el ámbito socio económico, los participantes coincidieron en la importancia de la seguridad jurídica de la concesión, y sobre todo en la rentabilidad y la dependencia de ayudas de las empresas que realizan la actividad.
Para abordar la capacidad de carga en sistemas de jaulas en mar abierto, el equipo de trabajo del proyecto MIMECCA se desplazó a la Facultad de Ciencias de la Universidad de Alicante. Este encuentro contó también con las principales empresas del sector e investigadores con amplia experiencia. “Esto demuestra el interés que despierta el establecimiento de la capacidad de carga de la acuicultura, y nos ayuda a seguir avanzando en nuestro trabajo”, indica Ángel Hernández, técnico del proyecto.
En el ámbito técnico-productivo, durante este taller se llegó a un relativo consenso en cuanto a la importancia del modelo productivo, haciendo nuevas propuestas hacia modelos ya utilizados en otros países, como el “todo dentro-todo fuera”, ya que ofrece mayor seguridad sanitaria e implica una mejora de las condiciones del fondo marino por establecer periodos de “barbecho”. Dentro del aspecto sanitario también se tuvo en consideración la necesidad de controlar la distancia entre instalaciones para una mejor seguridad sanitaria en la producción.
Por otro lado, los participantes remarcaron la necesidad de una mayor comunicación entre administraciones y productores para planificar el sector, de manera que se pueda priorizar las demandas de las partes implicadas, tanto productivas como ambientales.
Los expertos discreparon en mayor medida cuando evaluaron los indicadores socio económicos, probablemente por la naturaleza más subjetiva del tema. Los productores coincidieron en que se debe priorizar la seguridad jurídica de la concesión, destacando su vital importancia para el desarrollo empresarial y las inversiones. Mientras que los representantes de la Administración se centraron en la cantidad de personal con formación específica dentro del sector, y los investigadores en la inversión en I+D específica en acuicultura.
Finalmente, en la ronda de grupos heterogéneos, se llegó a un mayor consenso priorizando la seguridad jurídica, seguida de la inversión en I+D y la aportación de empleo en cantidad y calidad.
Con el fin de ofrecer a los asistentes las herramientas necesarias para poder evaluar de forma adecuada los indicadores y la situación de partida, en ambos talleres el equipo de MIMECCA expuso los objetivos y la metodología del proyecto, así como los avances conseguidos hasta el momento.
“Todas las aportaciones se han presentado en un clima de cooperación entre administraciones, investigadores y productores, trabajando de forma grupal y siendo conscientes de la necesidad de planificar el sector consensuadamente calculando de forma adecuada la capacidad de carga y asegurando un desarrollo sostenible”, concluye María del Mar Agraso.
Este proyecto se realiza con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Programa pleamar, cofinanciado por el FEMP. Además, esta iniciativa se enmarca en el proyecto LIFE IP INTEMARES “Gestión integrada, innovadora y participativa de la Red Natura 2000 en el medio marino español”, que coordina el Ministerio para la Transición Ecológica, a través de la Fundación Biodiversidad.

