Cádiz 28/11/2012 – El cultivo de moluscos se ha mostrado como una actividad que genera empleo estable entre las mujeres, capaz de fijar la población en zonas rurales y del que solo se aprovecha en Galicia el 10 por ciento de su potencial.
Así lo expuso el director del Centro de Investigaciones Mariñas, Alejandro Guerra que durante su intervención en el V Foro Iberoamericano de los Recursos Marinos y de la Acuicultura explicó a lo largo de su presentación cómo con la puesta en marcha de los criaderos y minicriaderos de semilla de molusco se está consiguiendo en los últimos años buenos niveles de semilla, de manera barata y de calidad.
Además, entre las ventajas que se pueden encontrar en este tipo de instalaciones, en comparación a otros criaderos de peces, se encuentra el hecho de que requieren una menor inversión, mucho menores caudales de agua, y la versatilidad, ya que una misma instalación puede servir para distintas especies de moluscos.
Para Alejandro Guerra, "la clave" para el éxito de este tipo de instalaciones se encuentra en la capacidad para asociarse con mariscadores que hagan la siguiente fase de preengorde y engorde.
En este sentido explicó como en los últimos años desde la Xunta de Galicia se ha impulsado la puesta en marcha de los “minicriaderos”, pequeños sistemas de producción de semilla de almeja en sistema semiabierto. Actualmente, según explicó Guerra, existen dos en marcha; uno en Camariñas, en la Costa de la Morte y otro en O Vicedo, en la provincia de Lugo.
Este modelo productivo de semilla, viene asociado con becas a alumnos de segundo ciclo del IGAFA en coordinación con el CIMA, que reciben un plan formativo de dos años en el manejo de este tipo de instalaciones.

