Cádiz 10/05/2012 – Aunque era un hecho casi seguro, las almadrabas de Zahara, Tarifa y Conil aún están a la espera de que se hayan "agilizado" los trámites que les permita el engorde de atunes.
La Organización de Productores Pesqueros de Almadraba han lamentado que pese a la "previsión e insistencia" del sector en este tema, el Gobierno no haya realizado aún los trámites, tal y como les solicitaron en enero.
La OPP critica que los empresarios han hecho una inversión importante "sin recibir ningún tipo de ayuda" y "siguen esperando" mientras la campaña de capturas ya está iniciada, añaden.
La directora gerente de la OPP de Almadraba, Marta Crespo, ha explicado que el objetivo de esta iniciativa, de la que se tienen datos "con éxito" el año pasado en Barbate, es mejorar la rentabilidad de las capturas aumentando su tamaño, ya que los túnidos serían alimentados en jaulas de engorde anexas a la almadraba.
Al aumentar su tamaño también se incrementa su valor en el mercado, dotando al sector de una herramienta para compensar la cuota "insignificante" --657 toneladas para las cuatro almadrabas gaditanas-- que resulta de un "injusto" reparto de las mismas y que pone "trabas" a la supervivencia del sector.
Concretamente, han solicitado a la Secretaría General del Mar del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente autorización para engordar hasta un máximo de 300 toneladas.
La OPP ha tenido que insistir al Ejecutivo, puesto que su resolución depende del visto bueno de la Comisión Europea y de la inscripción de las nuevas jaulas de engorde en el registro de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT).
Opinan que tendrían que haber apresurado los trámites en lo posible, máxime cuando se conoce de antemano la fecha aproximada de inicio de la campaña almadrabera. Así las cosas, se está demorando la presentación del proyecto a la Junta de Andalucía, que, al tener las competencias en la materia, tendría que dar a las almadrabas el último permiso de granja acuícola.
Comenta Crespo que, aunque supone una innovación para estas almadrabas, se trata de pasos que administrativamente ya están dados. De hecho, estas granjas son habituales en el Mediterráneo y cuentan con un precedente el año pasado en la almadraba barbateña. Es por ello por lo que reprochan a la Administración "cierta dejación" que les deja "prácticamente fuera de juego en esta campaña", impidiendo que los empresarios puedan sacar rendimiento a su inversión.
"Se ha invertido dinero e ilusión" en una nueva actividad que, además, permitiría generar empleo. A esto, Crespo ha añadido que el método "no es dañino para la especie", ya que la almadraba pesca lo mismo y lo que hace es "demorar un poco la captura de algunos ejemplares para que aumenten de peso".
Finalmente, ha resaltado la particularidad de que esta pesquería no tiene otros recursos de los que vivir más que del atún.

