Castro (Chile) 06/05/2015 – A pesar de que la situación está controlada por el momento, la gerente de AmiChile, Yohana González ha llamado la atención del sector mitilicultor para estar alertas sobre los posibles impactos que la erupción del volcán Calbuco pueda producir en este sector.
Lo más importante ahora es que se pueda permitir a las empresas seguir retirando los colectores con semillas de mejillón en Cochamó y Hornopirén y así “evitar efectos mayores en términos económicos, y sobre todo, tratar de disuadir que la industria se resienta nuevamente por falta de abastecimiento de semilla obtenida desde ésta zona geográfica”.
En estos días será importante hacer seguimiento a las variaciones en la dirección del viento y las precipitaciones, ya que son escenarios que podrían incrementar los caudales y la concentración de material particulado en el agua.
Las cenizas y el material particulado puede cambiar la salinidad, el pH, oxígeno disuelto, nutrientes, fitoplancton, entre otros.
En este sentido, Yohana González estacó cómo "algunos de nuestros asociados, que tienen producción en las cercanías de los sectores afectados, nos informan que la mayor turbidez en el agua (producto de las cenizas) se observa hasta la altura de Cochamó, sin embargo, desde Punta Iglesia hasta la desembocadura del estuario la situación se encuentra relativamente normal".
Tal y como recuerdan desde AmiChile, entre los impactos negativos en la producción de semilla de mejillón en 2012 se presume que pudo provenir de la erupción del volcán Chaitén, aunque no pudo comprobarse por falta de información ambiental y oceanográfica previa a la erupción.
En esta ocasión, destacó AmiChile, se podría contar con mayor información preliminar, ya que el área afectada ha sido sujeta de estudio por diferentes entidades público- privadas como el IFOP, UACH, UdeC, y la Fundación Chinquihue, entre otros organismos.
Para ello, señalan, el Instituto Tecnológico de la Mitilicultura, Intemit, ha tomado contacto, para brindar apoyo logístico a los investigadores, motivándolos a mantener los monitoreos en la zona.
Yohana González ha indicado al respecto que a través de Intemit y el proyecto Innova Corfo 13BPC3-19145, “disponemos de un sistema de monitoreo ambiental que registra cada 15 minutos las fluctuaciones de salinidad, temperatura, oxígeno disuelto, clorofila y nutrientes en el mar interior de Chiloé”.
“Monitoreos, que son de gran importancia para registrar cambios de impactos locales como erupciones, sismos; o globales, asociadas al cambio climático y que esperamos mantener en el tiempo, de forma permanente, para entender la variabilidad ambiental y su impacto sobre nuestra actividad productiva", finalizó.

