Aquaculture Europe 2026 comienza hoy lunes en Liubliana con una edición especialmente simbólica para la European Aquaculture Society (EAS), que celebra sus 50 años de historia, pero también con un programa científico que refleja hasta qué punto las prioridades de la acuicultura europea están desplazándose desde la sostenibilidad como objetivo general hacia una cuestión cada vez más concreta: cómo mantener y desarrollar la producción en un contexto de cambio climático, presión sobre los recursos, competencia por el espacio y transformación tecnológica.
“Bienvenidos a Liubliana y bienvenidos a la Aquaculture Europe 2026. El sol está con nostros, y va a ser una fantástica semana", ha señalado Alistair Lane, director ejecutivo de la EAS, en entrevista con misPeces.
Lane explicó que el evento comienza con las visitas técnicas y que incluye esta tarde el taller Climate in Action, antes de la ceremonia oficial de apertura prevista para las 18.00 horas. El acto servirá además para celebrar el aniversario de la sociedad mediante una película conmemorativa y un reconocimiento a antiguos presidentes y personas premiadas por la EAS por su contribución a la organización a lo largo de estas cinco décadas.
Más allá de la celebración, el análisis de las comunicaciones científicas, pósteres y sesiones programadas permite identificar cinco cuestiones que atraviesan buena parte de Aquaculture Europe 2026: cómo reformular los piensos cuando cambian sus ingredientes; cómo adaptar peces, moluscos y sistemas productivos al calentamiento y otros episodios ambientales extremos; cómo convertir la identificación de zonas aptas en espacio realmente disponible para producir; hasta qué punto los consumidores aceptarán los cambios que está introduciendo el sector; y qué capacidad tendrá la digitalización para transformar información en mejores decisiones productivas.
En nutrición, por ejemplo, el debate va más allá de encontrar sustitutos para la harina y el aceite de pescado. Diferentes trabajos plantean la necesidad de conocer mejor la energía neta y la proteína realmente utilizable por los peces cuando se incorporan nuevos ingredientes, mientras otros exploran alternativas como los aceites procedentes de Schizochytrium.
La cuestión que emerge del programa es especialmente relevante para productores y fabricantes de pienso: diversificar las materias primas puede requerir también revisar cómo se formulan y evalúan nutricionalmente las dietas.
La adaptación climática será otro de los hilos conductores.
El programa reúne trabajos sobre selección de almejas frente a la combinación de olas de calor y patógenos, alimentación funcional de lubina sometida a estrés térmico, respuesta de la dorada ante dieta e hipoxia, mortalidades de mejillón, proliferaciones de algas nocivas, fisiología del salmón o modelos que incorporan el efecto del clima sobre parásitos. En conjunto, las investigaciones apuntan hacia una transición desde el diagnóstico del cambio climático hacia decisiones sobre genética, nutrición, sanidad, emplazamiento y manejo.
También el espacio aparece como una cuestión todavía sin resolver. Proyectos como MEDIGREEN abordarán la integración de las Áreas Asignadas para la Acuicultura (AZA) con la planificación espacial marítima, la conservación, los usos competidores y la adaptación climática. Las herramientas para determinar dónde podría instalarse nueva acuicultura son cada vez más sofisticadas, pero permanece una pregunta esencial para el desarrollo del sector: cómo convertir una zona identificada como adecuada en hectáreas autorizadas, proyectos empresariales y, finalmente, producción.
El programa permitirá además contrastar una idea recurrente alrededor de los nuevos ingredientes: que el consumidor puede constituir una barrera para su introducción. Un estudio de Earthworm Foundation basado en encuestas a 1.000 consumidores franceses y 1.000 británicos muestra, sin embargo, niveles elevados de aceptación para determinados ingredientes, incluido el aceite de microalgas, aceptado por el 87 % de los encuestados franceses y el 83 % de los británicos. Las diferencias entre ingredientes y entre ambos mercados sugieren que la respuesta es más compleja y que parte de las barreras percibidas por la cadena podrían no proceder directamente del consumidor.
La digitalización completa este mapa de cuestiones. Sensores, monitorización ambiental, modelos de alimentación, visión artificial, inteligencia artificial, detección de parásitos y lesiones y herramientas para planificación y logística aparecen distribuidos por numerosas sesiones. Aquí la pregunta será menos qué tecnologías están disponibles que cuáles están suficientemente maduras para mejorar alimentación, bienestar, costes o planificación en condiciones reales de producción.
Lane ha destacado además dos novedades específicas del programa de este año. Una sesión estará dedicada a Aquaculture and Tourism, mientras que otra, Communicating Science, mostrará distintas experiencias y formas de trasladar el conocimiento científico. “They're two highlights, I think, of the week that I would choose”, ha señalado el director ejecutivo de la EAS.
Durante los próximos días, por tanto, Liubliana ofrecerá algo más que una sucesión de resultados científicos. Para la acuicultura europea, el interés estará en comprobar cuáles de esos resultados empiezan a proporcionar respuestas aplicables a problemas que ya están condicionando la producción.
Con ese enfoque, misPeces seguirá Aquaculture Europe 2026 buscando precisamente esa conexión: qué hay detrás de los resultados científicos y qué pueden significar para productores de peces y mariscos, empresas y profesionales de la acuicultura europea.
Climate Action in Aquaculture, organizado por equipos de la University of Stirling y Nofima
El planteamiento tiene especial interés para la acuicultura mediterránea. El taller compara la situación y las necesidades de adaptación de diferentes regiones europeas, desde el Atlántico y el Mediterráneo hasta Europa Central y el Báltico, buscando identificar tanto vulnerabilidades como posibles respuestas productivas.
La dimensión política estará representada, entre otros participantes, por Lorella de la Cruz Iglesias, Deputy Head of Unit for Blue Economy Sectors de DG MARE, que abordará la política europea relacionada con la acción climática en acuicultura. El programa incorpora además representantes de la industria, investigación y organizaciones como ASC.
La jornada no pretende limitarse al diagnóstico. Una sesión interactiva servirá para identificar necesidades prioritarias y el taller concluirá con una Call for Climate Action in Aquaculture, presentada por Elisabeth Ytteborg, de Nofima, y Lynne Falconer, de la University of Stirling.

