Aquaculture Europe 2026 cerró sus puertas con una participación de 2.522 asistentes procedentes de 80 países, poniendo de manifiesto la dimensión internacional alcanzada por un encuentro que, cincuenta años después de la creación de la European Aquaculture Society, reúne buena parte del conocimiento científico y tecnológico que está definiendo hacia dónde evoluciona la acuicultura europea.
La conclusión transversal que obtiene misPeces después de participar en esta edición es que la acuicultura europea dispone de un abanico creciente de herramientas, pero el siguiente salto depende menos de demostrar que existen que de conseguir incorporarlas a la producción de forma económicamente viable.
| Las cifras de AE2026 | |
|---|---|
| Asistentes | 2.522 |
| Países representados | 80 |
| Estudiantes | 255 |
| Abstracts | 921 |
| Presentaciones orales | 518 |
| ePosters | 305 |
| Sesiones | 54 |
| Stands | 169 |
En alimentación, la respuesta no parece estar simplemente en sustituir harina o aceite de pescado por un porcentaje determinado de otra materia prima. Los trabajos presentados apuntan hacia formulaciones más precisas, capaces de valorar cuánto de la energía y de los nutrientes aportados por cada ingrediente puede utilizar realmente cada especie.
Los resultados presentados ponen de manifiesto ideas que productores y fabricantes de pienso no deben dejar pasar por alto: dos piensos con valores aparentemente similares pueden no aportar la misma cantidad de nutrientes utilizables ni generar el mismo rendimiento.
La segunda respuesta llegó del consumidor, y probablemente fue una de las más reveladoras. Una encuesta entre 2.000 consumidores de Francia y Reino Unido mostró que la aceptación de los consumidores a peces alimentados con materias primas alternativas puede ser más elevada de lo que previamente piensa la industria.
Las diferencias aumentan con materias primas más controvertidas y entre países, pero los resultados cuestionan que pueda utilizarse genéricamente al consumidor como freno a la diversificación. La barrera puede encontrarse también dentro de la propia cadena, en los costes, la disponibilidad, las especificaciones comerciales o la percepción anticipada del riesgo por fabricantes, productores, procesadores y distribuidores.
En gestión del espacio para la acuicultura, la conferencia mostró una Europa cada vez mejor equipada para determinar dónde sería técnicamente posible producir acuicultura, especialmente mediante la Planificación Espacial Marítima y las Zonas Asignadas para la Acuicultura (AZA).
Pero identificar una zona adecuada no equivale a disponer de nueva capacidad productiva. Entre el mapa y la granja permanecen la planificación, las evaluaciones ambientales, los usos competidores, las concesiones, las autorizaciones y finalmente la inversión.
El indicador que falta ya no es únicamente cuántas hectáreas son aptas, sino cuántas pasan de zona identificada a superficie autorizada, proyecto financiado y toneladas producidas.
El cambio climático dejó posiblemente la evolución más clara respecto a años anteriores. La discusión ya no se limita a constatar que el aumento de temperatura, la hipoxia, las enfermedades o los episodios extremos amenazan la producción.
Los trabajos de Liubliana empiezan a trasladar la adaptación hacia decisiones concretas y la resiliencia empieza así a convertirse en una variable productiva que afecta a genética, nutrición, sanidad, emplazamiento y manejo, aunque buena parte de estas soluciones todavía debe demostrar su eficacia a escala comercial.
Algo similar ocurre con la digitalización. Sensores, visión artificial, modelos de alimentación, monitorización del comportamiento, herramientas predictivas e inteligencia artificial amplían progresivamente la capacidad de observar lo que sucede dentro de las instalaciones y anticipar decisiones.
Ahora, la digitalización empieza a superar la fase de demostrar lo que técnicamente puede hacerse y entra en otra más exigente: demostrar qué merece la pena utilizar en una explotación comercial.
Después de Liubliana, la cuestión ya no es tanto qué puede hacer la acuicultura europea, sino cuánto de todo ello será capaz de llevar realmente a las granjas sin perder competitividad.
El próximo año Aquaculture Europe 2027 se celebrará del 18 al 21 de octubre de 2027 en el Megaron Athens International Conference Centre, en Atenas. Bajo el lema «Smart and Resilient Aquaculture» —acuicultura inteligente y resiliente—, ahí volveremos a identificar qué pasos se han dado para integrar el conocimiento en la granja.

