Granada 13/07/2009 – El presidente de Asema, Antonio Concepción Toscano, considera que la acuicultura andaluza ha seguido hasta ahora “correctamente” las recomendaciones de la UE, y ha llevado un “crecimiento ordenado”.
Estas afirmaciones fueron realizadas durante su intervención en las jornadas sobre política pesquera común, celebradas el jueves y viernes de la pasada semana.
Para Antonio Concepción, el sector acuícola andaluz se ha desarrollado de manera sostenida y homogénea, “algo que no se ha producido en el resto de la cuenca Mediterránea”, en clara referencia a la situación de crisis de sobreoferta que se vive en el sector.
Según Concepción, la Comunidad Andaluza en materia acuícola está “bien diversificada”, tanto en la producción de peces como en la de moluscos. “Existe una buena relación de trabajo con los centros públicos y privados ”; y “se está avanzando en acuicultura ecológica”, agregó.
En este sentido, puso de manifiesto los pasos futuros que serán acometidos desde Asema, entre los que se encuentran la puesta en marcha de una central de compra de pienso; la creación de una Asociación de Defensa Sanitaria Ganadera (ADS), el desarrollo de la acuicultura ecológica, y la apuesta por las marcas de calidad – como la recientemente creada de “pescado de estero”.
En lo que respecta al futuro de la acuicultura y su relación con la Innovación y el Desarrollo, el director gerente de la Fundación Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía (Ctaqua), Juan Manuel García de Lomas, puso de manifiesto en su ponencia las pocas referencias a la acuicultura que se hacen desde el Libro Verde de la Pesca.
“El Libro verde sólo dedica 5 renglones a la acuicultura; aunque aparece claramente la necesidad de investigación y desarrollo sostenible de la acuicultura”, señaló.
Al respecto de la I+D+i, indicó que es importante que se realicen propuestas en este sentido; y se cree una plataforma europea de tecnología e innovación dotada de entidad jurídica propia.
Igualmente puso de manifiesto la importancia de que los proyectos de I+D estén justificados a través de una rentabilidad económica, con aplicación práctica, y cuya traslación real a las empresas sea efectiva.
De la misma manera, deberá propiciarse una participación de las empresas en las líneas de investigación, añadió.
“La innovación, más la investigación aplicada, y el desarrollo tecnológico, son las claves del futuro desarrollo del sector; y una forma de aprovechar las ventajas tecnológicas de Europa respecto a otras zonas del mundo”, indicó García de Lomas.

