Cádiz 14/10/2014 – La Asociación Nacional de Empresas de Buceo Profesional (ANEBP) quiere “un endurecimiento de la normativa” que regula la actividad, ya que consideran que existe una “siniestralidad alarmante”.
Sin embargo, el Ministerio de Fomento parece no estar por la labor de atender esta petición. Por ello, el siguiente paso a seguir por ANEBP será denunciar a la Administración por “dejación de funciones”, según señaló recientemente el secretario general de la Asociación, Daniel Macpherson.
Además, en la denuncia irían de la mano patronal, sindicatos y trabajadores. El sector está pidiendo medidas “sin éxito” desde 2008.
La normativa que regula el buceo profesional, que incluye normas de seguridad para las actividades subacuáticas que afectan al profesional, recreativo y de acuicultura es de 1997, y ya “nació obsoleta” y está alejada de la que se regula a nivel europeo, señalan desde ANEBP.
A pesar que en 2008 se produjo la primera reunión con el Ministerio de Fomento, a través de la DG de Marina Mercante, la Inspección de Trabajo y la Guardia Civil para constituir una mesa de trabajo para elaborar nuevas normas de seguridad que regule la actividad, sólo se han producido cuatro reuniones, la última en junio de este año.
Se trata de un sector con un escaso número de trabajadores y un alto grado de siniestralidad, superando a cualquier otra actividad profesional, aunque queda difusa ya que aún no se reconoce a los buzos como trabajadores del mar, algo que la Seguridad Social “podría resolver este año”. Esto significa que no hay datos oficiales fidedignos ya que las empresas pueden asignar a los submarinistas en “un convenio de un sector diferente”.
Al carecerse de datos oficiales, ANEBP considera que, el promedio oscila en 200 buceadores profesionales de manera continua y entre 900 y 1.000 en picos de actividad.
El Grupo de Especialistas en Actividades Subacuáticas (GEAS) es el que tiene competencias cuando se produce un accidente, ya que, es "el único" cuerpo de seguridad con capacidad y medios para poder inspeccionar su medio de trabajo, que es el mar.
Todos los años se producen accidentes mortales. Según un informe del técnico en prevención de riesgos laborales, Iván Ciudad, dados a conocer por Europa Press, entre 1988 y 2012 se produjeron 66 accidentes de buceo profesional, de los cuales el 48,5 por ciento fueron mortales y el resto conllevó algún tipo de lesión incapacitante para el ejercicio de la profesión.
El uso del sistema autónomo de buceo parece ser el peor método para trabajar debajo del agua. De los 32 fallecidos por algún tipo de actividad subacuática, más del 60 por ciento de las víctimas utilizó el sistema de buceo autónomo y el 90 por ciento no tuvo ningún tipo de comunicación con la superficie.
Entre las causas de los accidentes mortales, se sitúan en primer lugar los atrapamientos, seguido de los ahogamientos y los accidentes de descompresión.

