Gijón 18/12/2015 – La Consejería de Infraestructuras, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Principado de Asturias está tramitando un proyecto de Mar Abierto Mejillones del Cantábrico para albergar la primera instalación de cultivo de mejillón en mar abierto de la Comunidad Autónoma.
El proyecto, deberá someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, y no simplificada, dada la superficie que ocupará con una extensión de 63,2 hectáreas, en un rectángulo de aproximadamente 1.200 metros por 527 metros, para alcanzar a los cuatro años una producción anual de 3.150 toneladas de molusco.
Así ha sido notificado por la Dirección General de Recursos Naturales del Principado de Asturias a través del Boletín Oficial. Entre las causas que hacen estimar la EIA se encuentran también la proximidad de la instalación a espacio Red Natura 2000, entre Cabo Busto y Luanco, se ubican en una zona de considerable valor paisajístico, y supone un nuevo uso con interferencias sobre la pesca tradicional.
La modalidad de cultivo elegida ha sido la de línea de cultivo frente a bateas, la misma por la que se está adoptando en Andalucía.
Las labores de la empresa serán apoyadas con una embarcación auxiliar de 20 metros de eslora, provisto de maquinaria de procesado: desgranada, limpieza, clasificación y embolsado y de grúa hidráulica. Su puerto base estaría en Luarca.
En una primera fase, toda la producción sería vendida en fresco, para su consumo directo o su posterior procesado por parte de la industria conservera. El objetivo a medio plazo es el procesado para cocedero y envasado para conservera de una parte de la producción en la propia zona de cultivo.
Mar Abierto Mejillones del Cantábrico valoró otras ubicaciones para la planta, como el puerto de Gijón y una zona costera próxima a Villaviciosa, pero rechazó la primera por una peor calidad de las aguas y el elevado tránsito marino, y la segunda por motivos técnicos y económicos.
Frente a ellas, Querúas era mejor por la calidad de las aguas, el escaso tráfico marino y su escaso interés para la actividad pesquera. Pero lo cierto es que la Cofradía de Luarca, se opone al proyecto por afectar a la flota y la escasa información.

