Santander 06/07/2011 - Este año será positivo para el comercio pesquero mundial, de acuerdo a las proyecciones presentadas por el Dr. Audun Lem, Oficial Superior de Industrias Pesqueras, del Departamento de Pesca y Acuicultura de FAO, después de un 2009 crítico.
Audun Lem hizo estas reflexiones durante su participación en el curso internacional avanzado de aplicaciones de economía para la pesca y la acuicultura, del que viene informando misPeces.com y que está organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), de la FAO y la Fundación Alfonso Martín Escudero.
El analista indicó que el año 2009 fue un periodo crítico para el sector, debido principalmente a los bajos márgenes de los precios del pescado a nivel mundial. En valor, éste cayó un 7,5 por ciento, con respecto al año anterior, mientras que en volumen solo tuvo una caída moderada de 0,6 por ciento, lo que significa, de acuerdo a Lem, que “a pesar de la crisis económica la gente siguió consumiendo pescados”.
Con el análisis de las cifras mundiales, en 2010 se produjo un récord y lo mismo sucederá en 2011 por cuanto, según datos de FAO, se espera una comercialización de pescados a nivel mundial equivalente a 55,4 millones de toneladas en peso neto, lo que significa un 0.4 por ciento de aumento comparado con el año anterior. En términos de valor, las exportaciones de productos pesqueros deberían alcanzar el presente año los 108,4 mil millones de dólares, lo que significa un 3 por ciento más con respecto al año pasado.
Actualmente el comercio pesquero está concentrado en un 68 por ciento en tres mercados (Unión Europea, Estados Unidos y Japón), sin embargo serán los países de economías emergentes como China, India, Rusia y Brasil, donde el poder de consumo de la clase media aumenta de manera significativa, desde donde provendrán los futuros consumidores de pescados.
Otra tendencia será el crecimiento que continuará experimentando Vietnam en la producción acuícola, a la que Lem denominó la “nueva China”, pues seguirá creciendo en sus exportaciones acuícolas y capacidad de procesado, tanto con el panga como con otras especies como el langostino.
Con respecto a los precios para la acuicultura, el analista de comercio pesquero sostuvo que aumentarán en los próximos años pero habrá una disminución en el volumen de crecimiento. Sin embargo considera que aún existen incertidumbres para el desarrollo futuro como por ejemplo: el cambio climático, la aparición de enfermedades y riesgos sanitarios y también las mejoras en la tecnología.
En opinión de Lem, las empresas tenderán hacia la concentración especialmente en especies como la lubina y la dorada, el langostino y el rodaballo, tal como ha sucedido con el salmón. Ello con el fin de mejorar los costes en las economías de escala, del marketing y la distribución y además para desarrollar la segmentación de mercados.

