Madrid 17/10/2014 – El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado hoy la Orden por la que se establecen las bases reguladoras de las ayudas a la innovación y desarrollo tecnológico del sector de la pesca y la acuicultura.
El objeto de la Orden es el de impulsar determinadas medidas de innovación y desarrollo tecnológico del sector pesquero y acuícola, mediante subvenciones para financiar medidas de interés público de mayor alcance que las medidas que emprendan normalmente las empresas privadas y sin ningún beneficio comercial directo, que contribuyan a la consecución de los objetivos de la política pesquera común (PPC).
Los posibles beneficiarios de estas subvenciones serán aquellos agentes sociales directamente involucrados en la innovación y el desarrollo tecnológico del sector pesquero y acuícola, concretamente, las organizaciones de productores, las corporaciones de derecho público de base asociativa, y las entidades pesqueras representativas del sector pesquero y acuícola. También serán posible receptoras de ayudas las empresas del sector pesquero y acuícola transformador y comercializador. Todas ellas de ámbito nacional.
Las entidades deberán ser sin fines de lucro y tendrán que presentarse en colaboración con Organismos Públcos de Investigación (OPIS), Universidades o Centros Tecnológicos adscritos al registro CIT, mediante contrato o convenio de I+D+i, en los términos previstos en esta Orden.
Por su parte los proyectos subvencionables deberán reunir las condiciones establecidas en la norma UNE 166001, deberán tener un carácter supraautonómico y una duración máxima de 24 meses.
Por categorías, los proyectos podrán estar orientados a mejorar los recursos marinos vivos a través de proyectos que mejoren las tecnologías, procedimientos, equipos y campañas de medidas de poblaciones.
Optimización y seguimiento de una correcta gestión pesquera; sanidad animal; sostenibilidad e impacto ambiental; diversificación.
Para aquellos referidos a acuicultura, se subvencionarán las líneas de alimentación y nutrición como las que añaden nuevos ingredientes para piensos, a través de sustitución de proteínas y aceites de pescado por otros ingredientes, aprovechamiento de subproductos industriales como materia prima, protocolos de manejo de las materias primas alternativas; optimización de piensos y procesos de alimentación, como el valor nutricional, mejora de los piensos, sistemas de control, estudios de la relación dieta salud animal.
Otro de los objetivos dentro del área de acuicultura será el de subvencionar aspectos de ingeniería y manejo (T&S) que permitan el ahorro energético y energías alternativas; mejora de las técnicas de estimación de biomasa y peso medio; técnicas de aislamiento de cultivos como fugas, depredadores, evitación de contaminantes, optimización de cultivos cerrados de agua.
El cuarto objetivo subvencionable está relacionado con la ingeniería de granjas de mar abierto y promoción de la acuicultura offshore.
Se subvencionarán los aspectos económicos y sociales; la calidad, trazabilidad y seguridad alimentaria; la genética y fisiología, como la mejora y selección de reproductores, criopreservación de recursos genéticos y líneas seleccionadas, optimización de procesos y requerimientos de cría larvaria y preengorde de nuevas especies, control de reproducción de nuevas especies y estudio de especies con limitaciones reproductivas.
Otra línea estará orientada al medio ambiente para el tratamiento y reutilización de efluentes de pisicfactorías en acuaponia o producción de biomasa en acuicultura multitrófica integrada y mejoras y mantenimiento de la calidad del agua; estudios de capacidad de carga de emplazamientos acuícolas; estudio de los impactos, vulnerabilidad y opciones de adaptación al cambio climático en acuicultura, así como la repoblación de interés comercial y seguimiento.
La línea de sanidad y bienestar animal subvencionará los proyectos que cumplan con los objetivos de profilaxis y control sanitario, como probióticos, antibióticos, vacunas, tratamientos, técnicas de diagnósticos; control de patologías y alternaciones como toxinas, parásitos, o patógenos; mejora del conocimiento de los índices de bienestar animal y estrés de las principales especies cultivadas.

