Santa Catarina (Brasil) 27/12/2017 - El Gobierno brasileño ha suspendido temporalmente las exportaciones de productos pesqueros hacía la Unión Europea después que una auditoría de expertos comunitarios identificara “irregularidades sanitarias” en empresas del país sudamericano.
La suspensión entrará en vigor a partir del 3 de enero junto con un “Plan de Acción” destinado a responder a las quejas que la Unión Europea presentó en septiembre, después de la auditoría, según informó al respecto el Ministerio de Agricultura, Pecuaria y Abastecimiento de Brasil.
El Gobierno brasileño, además, solicitará que la Unión Europea diferencie las exigencias sanitarias que hace para las empresas que exportan pescados de captura y las que embarcan especies cultivadas por acuicultores.
Esto se debe a que las irregularidades sanitarias fueron detectadas en embarcaciones que operan en alto mar y no en tanques de acuicultura. De esta forma las exportaciones de pescado cultivado se podrán retomar más rápidamente.
En este sentido, Luis Rangel, secretario de Defensa Agropecuaria indicó que ”las autoridades sanitarias europeas consideran que los pescados forman parte de un único contexto, posición con la que no estamos de acuerdo. Son matrices diferentes, con contaminantes y riesgos diferentes, por lo que no pueden ser tratados de la misma forma".
Los principales puntos negros del proceso fueron falta de higiene, problemas de trazabilidad y fallos en la refrigeración del producto.
El presidente de la Asociación Brasileña de Piscicultura, Francisco Medeiros, tras una reunión en el Ministerio de Agricultura, defendió que la suspensión se limite a las empresas en las que fueron detectadas las irregularidades y que no se extienda a toda la cadena exportadora.
"La mayoría de las plantas está funcionando dentro de la legalidad y cumpliendo con las exigencias europeas y estadounidenses, por lo que no se justifica que también sean afectadas por la suspensión", dijo.

