Bruselas 31/01/2017 – La Comisión Europea extiende un año más, y hasta el 31 de diciembre de 2017, las medidas de salvaguarda de los moluscos bivalvos de Turquía con destino a consumo humano.
A través de un Reglamento de Ejecución publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) se modifica el 743/2013 que introduce medidas de salvaguardia relativa a dichas importaciones.
Esta decisión ha sido adoptada por la Comisión después de que una auditoría detectara en Turquía deficiencias en aplicación de los controles oficiales de la producción de dichos bivalvos destinados a la exportación a la Unión Europea, y después de que los Estados miembro notificaron envíos no conformes de éstos por no cumplir las normas microbiológicas.
En este sentido explican que la última auditoria tuvo lugar en septiembre de 2015, y a pesar de que las autoridades competentes turcas han presentado información sobre las medidas correctoras puestas en marcha, se siguen detectando deficiencias, sobre todo “en lo relativo al funcionamiento de lo laboratorios”.
“Debido a las características de los productos en cuestión, antes de que pueda considerarse el levantamiento de las medidas, es necesario realizar una auditoria de seguimiento”, señalan.
Estas medidas de salvaguardia implican que, en el caso de los moluscos bivalvos frescos y refrigerados los Estados miembro no autorizarán la importación en la Unión. En el caso de envíos de moluscos bivalvos congelados y transformados los Estados miembro analizarán los mismos a través de planes de muestreo y métodos de detección adecuados en el puesto de inspección fronterizo.
Estos análisis servirán para determinar el nivel de contaminación por Escherichia coli en todos los envíos de moluscos bivalvos congelados; y presencia de biotoxinas marinas en todos los envíos de bivalvos congelados o transformados.

