El Centro Tecnológico de Acuicultura (CTAQUA), en el marco del proyecto Blue Shuttle ha lanzado una convocatoria para el desarrollo de un prototipo de Vehículo Terrestre No Tripulado (VTN) equipado con tecnología avanzada para enfrentar uno de los retos más significativos de la acuicultura en esteros: la gestión del cormorán grande. Este anuncio forma parte de una iniciativa más amplia para integrar soluciones digitales en la bioeconomía azul, específicamente en el Espacio Atlántico europeo.
Este VTN incluirá herramientas disuasorias como láser verde y ultrasonidos, diseñadas para actuar específicamente contra los cormoranes sin afectar otras especies o el ecosistema. La presencia creciente del cormorán en zonas acuícolas no solo es un desafío local, sino también un problema común en muchas partes de Europa, donde afecta significativamente la productividad y sostenibilidad de estas prácticas.
La convocatoria está dirigida a pequeñas y medianas empresas, startups, centros tecnológicos y de innovación, así como a universidades y centros de investigación de Irlanda, Francia, España y Portugal, que forman parte del Espacio Atlántico. Los proyectos deben ser capaces de desarrollar una solución transferible que pueda adaptarse a otras empresas del sector que enfrentan problemas similares.
Además de resolver un problema crucial para la industria, el proyecto ofrece una oportunidad para demostrar cómo la tecnología digital puede ser aplicada eficazmente para mejorar la gestión ambiental y económica en la acuicultura. El proveedor que resulte seleccionado no solo desarrollará el prototipo, sino que también participará en pruebas piloto financiadas y recibirá mentorías proporcionadas por los socios de Blue Shuttle.
El proceso de selección valorará la innovación tecnológica, la eficacia, la viabilidad económica, y la sostenibilidad ambiental de las propuestas. Además, los participantes mantendrán la propiedad intelectual de sus desarrollos, compartiendo copropiedad con CTAQUA en las innovaciones del proyecto.
El financiamiento del proyecto está limitado a 15,000 euros (sin IVA) y el período de desarrollo no debe exceder los 12 meses, desde la adjudicación hasta la entrega final del prototipo, que incluirá pruebas en un entorno real de acuicultura en la provincia de Cádiz. Los pagos se distribuirán en tres tramos: 40% inicial, 30% tras el informe intermedio, y 30% a la finalización.
Todos los adjudicatarios deberán cumplir con las normativas vigentes en materia de prevención de riesgos laborales, garantizando un entorno de trabajo seguro para todos los involucrados. Esto no solo busca soluciones efectivas sino también sostenibles y respetuosas con el medio ambiente, marcando un hito importante en la intersección de la tecnología y la conservación marina.

