El Puerto de Santa María 27/03/2020 - La continuidad de la investigación y la innovación realizadas en el marco de los proyectos y servicios es importante para que no se pierda el trabajo de meses, e incluso años, en sectores tan importantes como la acuicultura y los alimentos del mar, ambos proveedores de alimentos saludables. Ensayos, validaciones, análisis, seguimientos y otras muchas otras tareas se realizan diariamente para luego poder evaluar resultados, continuar avanzando, y así cumplir con los objetivos planteados en proyectos o servicios.
El Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía (CTAQUA), ante la situación excepcional que ha supuesto la pandemia mundial de coronavirus (COVID-19) ha mostrado su compromiso por seguir trabajando de pleno. La zona experimental, como señalan en el último boletín enviado, tenía antes de la crisis del COVID-19 una serie de pruebas y ensayos en marcha, señalando que, ante esta situación excepcional, “hemos adoptado una serie de medidas de prevención con el fin de poder mantener el trabajo que se está desarrollando en las diferentes salas para los proyectos y servicios que prestamos, priorizando la salud de todo el equipo humano”.
En nuestros sistemas de ensayo, añaden, “continúan una serie de pruebas que tienen como objetivo el estudio de nuevos ingredientes en la dieta de lubina, el bienestar animal, la nutrición mediante aprovechamiento de algas y microalgas, o la validación de inclusión de péptidos en la alimentación de juveniles de dorada”.
En este sentido explican que, como parte del servicio de pruebas de validación, “estamos trabajando con un ingrediente que se está administrando en la dieta de lubina (Dicentrarchus labrax) en fase de pre-engorde. Se evaluarán sus efectos sobre parámetros de crecimiento y eficiencia alimenticia, así como su potencial capacidad inmunoestimulante en ensayos in vivo”.
En esta misma línea, recuerdan que recientemente “hemos finalizado una prueba de validación de inclusión de péptidos procedentes de fuentes sostenibles en la dieta para juveniles de dorada (Sparus aurata)”. Según explica José Cabello, responsable de proyectos de CTAQUA, “hemos evaluado parámetros de crecimiento y eficiencia alimenticia y se analizarán próximamente las muestras tomadas para el análisis proximal de filete de los peces y dietas, así como los análisis de digestibilidad in-vitro de las dietas experimentales”.
En el apartado de bienestar animal, en el marco de nuestra colaboración con el proyecto INNOACUI, se están desarrollando pruebas para la mejora del bienestar animal en el cultivo de juveniles de lubina (Dicentrarchus labrax). En concreto, según indican, actualmente se está llevando a cabo una prueba para evaluar el posible efecto de diferentes regímenes de alimentación sobre parámetros de crecimiento, indicadores de estrés y calidad de agua en el cultivo de esta especie. Esta iniciativa es liderada por APROMAR y está enmarcada en el programa pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP).
Siguiendo con los proyectos en los que colaboramos, añaden, "como parte de la ejecución de BIOSEA, estamos llevando a cabo una prueba nutricional en la que se evaluará el efecto de la inclusión en dietas de lubina (Dicentrarchus labrax) de proteínas y polisacáridos procedentes de algas y microalgas, sobre parámetros de crecimiento, estado inmunológico y resistencia a enfermedades de los peces, así como también se analizará la calidad del filete de pescado alimentado con estas nuevas dietas", explica Erik Malta, responsable del proyecto en CTAQUA.
Finalmente, señalan, y como parte de una colaboración con la Universidad de Cádiz, estamos llevando a cabo una prueba de nutrición mediante el aprovechamiento como ingrediente en la dieta de lubina de los arribazones del alga invasora Rugulopterix okamurae para la evaluación del bienestar animal de individuos de esta especie.

