Carlos Tejedor, presidente de Dibaq Diproteg
Fuentepelayo (Segovia) 16/10/2013 - Hace aproximadamente un año, en octubre de 2012, Carlos Tejedor renunciaba a la presidencia de la Cámara de Comercio de Segovia con el objetivo de salvar de la delicada situación que atravesaba al fabricante de alimentación animal, Dibaq Diproteg, compañía que presidía y que estaba inmersa en un proceso voluntario de concurso de acreedores.
La financiación, clave en una situación como la de Dibaq, requería de la máxima concentración y esfuerzo. Doce meses después, la firma encara una nueva situación, “optimista y de crecimiento”, tras alcanzar por una amplia mayoría un plan de viabilidad para la “nueva Dibaq”, como le llaman internamente desde que comenzó el proceso de recuperación.
misPeces ha entrevistado a Carlos Tejedor para que nos hable de la nueva etapa que inician una vez conseguido el apoyo de las entidades financieras Bankia y Banco Ceiss y un grupo de proveedores. Las gestiones han sido tan favorables que el Grupo ha superado los 3,5 millones de euros que se requerían para salvar la situación. Incluso han contado con el apoyo de la Junta de Castilla y León que aportó a principios de año 750.000 euros en avales para proveedores.
La acuicultura es una parte fundamental dentro de la estructura de Dibaq, reconoce Tejedor, quien añade que es estratégica, y muy importante dentro del concepto de empresa con el que quieren trabajar. “Ya lo fue desde los comienzos y queremos que lo siga siendo”, indicó el empresario.
“Regresamos al mercado a finales del año pasado, después de haber tenido un parón de la actividad derivado de nuestra crisis financiera, y hemos sido capaces, gracias al esfuerzo del equipo, de estar nuevamente en los puntos donde tradicionalmente veníamos trabajando, e incluso hemos aumentado nuestra penetración en otros”, explicó.
“La situación de la que partíamos nos exigía como estrategia fundamental la diferenciación y diversificación geográfica”.
Durante el proceso de recuperación, ha sido clave la diversificación geográfica conseguida en muchos países y el estar muy cercanos al cliente,“como nunca lo habíamos hecho antes”. “Ayudándoles en los objetivos que se habían marcado. Un traje a medida de cliente a cliente. Eso nos permite trabajar en base a sus necesidades”, señaló.
Respecto a cómo se llegó a la situación de concurso de acreedores, reconoce un defecto de lectura de lo que estaba pasando. “Ese fue probablemente el error cometido. No supimos ver la enorme crisis financiera que había a nuestro alrededor. Eso nos ha obligado a reformular los valores de la compañía y planear una estrategia adecuada a estos tiempos”, reconoce.
De la lección aprendida, indica que ahora el timón será tomado aplicando “las cuatro haches”. “Humildad, humanidad, humor y honradez”.
Al sector le recuerda que éste tiene un presente muy importante, a pesar de los momentos que se están viviendo en determinadas especies, y se compromete a “trabajar de la mano con ellos, concentrando el esfuerzo en lo que mejor saben hacer, buscando la mejora de la competitividad para que se puedan ofrecer al consumidor productos adaptados al mercado”.
“Tenemos que mantener la ilusión en lo que estamos haciendo, poniendo mucho cariño y trabajando de la mano de las personas que te acompañan, con un equipo en el que seamos uno más remando en una misma dirección”, concluyó el empresario.

