Mallorca 17/09/2013 – La especialización de las empresas de acuicultura es una vía para el éxito cuando estas son de pequeño tamaño. Este sería el caso de la labor y el tesón desempeñado por Josep Cerdà y Jaume Alorda a cargo de Carpeix de Pollença que, desde Mallorca, y después de tres décadas de intenso trabajo, se han convertido en un referente nacional en la cría de ciprínidos y, en concreto, de la carpa real (Cyprinus carpio) para consumo, cuidado del medio ambiente, uso ornamental, e investigación.
Una de estas líneas especializadas que se implementa desde Carpeix es la ornamental y medio ambiental y que ha venido desarrollando junto con la Consellería de Medio Ambiente. Esta se trata de una iniciativa para el control de larvas de insectos a través de la introducción de la carpa real como control biológico en albercas y estanques.
Esta línea ornamental también se está introduciendo en hoteles y residencias privadas, a las equipan con peces y un sistema que depuración de agua de diseño propio.
En la línea más puramente investigadora, los empresarios se encuentran desarrollando la selección natural de carpas, buscando tonos de color atractivos y adecuados para la venta ornamental.
En principio, una producción de tres toneladas anuales parece ser cantidad suficiente para Carpeix para satisfacer las distintas líneas de negocio en las que se encuentran embarcados.
La carpa es una de las especies piscícolas con mayor consumo en el Mundo, donde destacan los países de Centro Europa, que tienen a la carpa como ingrediente principal de un plato tradicional de Nochebuena. En China y Japón (donde se conocen como Koi), se destina tanto para consumo directo como de para uso ornamental.
Proveer al mercado local de pescado, para los residentes centroeuropeos y turistas procedentes de Centroeuropa, procedentes de Chequia, Eslovaquia, Polonia y Croacia, es otra de estas líneas de negocios del único criadero de ciprínidos de la Comunidad Autónoma.

