Santander 27/02/2014 - Los peces planos, como el rodaballo (Psetta maxima) y el lenguado (Solea senegalensis), tienen un protagonismo significativo en la acuicultura española; de ahí la importancia de conseguir ejemplares criados en cautividad con capacidad para reproducirse.
En muchos casos no es tarea fácil y necesita del apoyo del sector investigador. El personal científico del Centro Oceanográfico de Santander del IEO, ha venido desarrollando a lo largo de estos últimos años, una metodología útil para mejorar la reproducción del rodaballo y el lenguado, a través de la fecundación artificial de los gametos para obtener larvas.
Mientras para el rodaballo la maduración se consigue combinando el fotoperiodo y la temperatura del agua; para el lenguado ha sido necesario el desarrollo de terapias hormonales a distintas horas del día y temperaturas, así como la realización de un protocolo de reproducción artificial “in vitro”.
En entrevista con misPeces, Olvido Chereguini ha explicado cómo ha sido este proceso hasta alcanzar unos protocolos que funcionen de manera fiable, perfeccionando la terapia según la hora determinada del día, hasta obtener respuesta de esa inducción en un periodo de 41 a 44 horas.
“Esa fecundación artificial se puede realizar bien con esperma que hemos previamente crioconservado de los machos F1; o bien, horas antes se saca esperma fresco de esos ejemplares para poder realizar posteriormente la fecundación artificial”, señaló Chereguini.
Según la investigadora del Centro Oceanográfico, “los resultados que estamos obteniendo con este protocolo han ido mejorando y actualmente tenemos fecundaciones artificiales con tasas de fecundación de entre un 50 y un 60 por ciento”.
Este trabajo que se realiza en la planta de investigación que el Centro tiene en El Bocal, se perfila como una muy buena oportunidad para que las empresas del sector reduzcan la dependencia de reproductores silvestres para la obtención de las puestas, o para llevar a cabo planes de mejora en la producción de alevines.

