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NUTRICIÓN ACUÍCOLA | SALMONICULTURA

Chile quiere que parte del pienso del salmón empiece también en sus campos

Chile, 22/07/2026 | La hoja de ruta AgroSalmón 2026-2027 busca aumentar el uso de materias primas nacionales en la alimentación de salmones. El trigo aparece como el primer gran candidato, con una demanda potencial de hasta 230.000 toneladas anuales

Agro granja salmón Chile

La salmonicultura chilena quiere reducir parte de su dependencia exterior en la alimentación de los peces. No se trata de sustituir completamente las materias primas importadas ni de lanzar un nuevo ingrediente disruptivo, sino de reforzar la conexión entre la industria del salmón, la agricultura nacional y los fabricantes de alimento.

El Consejo del Salmón presentó esta semana la hoja de ruta AgroSalmón 2026-2027, una iniciativa orientada a aumentar progresivamente el uso de materias primas chilenas en la formulación de piensos para salmónidos. El plan se apoya en una alianza entre salmonicultura, agricultura, ciencia, innovación, proveedores e industria elaboradora de alimentos.

El dato más concreto procede de un estudio elaborado por el economista Rodrigo Krell. Según las conclusiones difundidas en Chile, si aumenta la participación de materias primas nacionales en las dietas del salmón, la demanda de trigo chileno podría alcanzar las 230.000 toneladas anuales, abriendo un nuevo mercado para agricultores del centro y sur del país.

La cifra es relevante porque cerca del 60% del alimento utilizado en la salmonicultura chilena corresponde a ingredientes de origen vegetal, principalmente trigo, soya y colza (también conocida como canola).

Una parte importante de esas materias primas procede del exterior, lo que expone a la industria a costes logísticos, variaciones de precios, fluctuaciones cambiarias y riesgos de suministro.

El desafío no es únicamente agrícola

Para entrar de forma estable en las dietas de salmón, una materia prima nacional debe cumplir requisitos de composición, digestibilidad, seguridad alimentaria, trazabilidad, homogeneidad y disponibilidad.

En el caso del trigo, la industria del alimento necesita calidades estables, especificaciones técnicas constantes, logística compatible con las plantas de fabricación y precios competitivos frente al producto importado. Además, el ingrediente debe encajar en las formulaciones sin penalizar crecimiento, conversión alimentaria, salud intestinal o calidad final del pescado.

Por eso, el valor real de AgroSalmón dependerá de cuánto avance desde la agenda gremial hacia contratos, validaciones técnicas y cadenas de suministro medibles.

Para la salmonicultura chilena, el interés es doble. Por un lado, localizar parte de los ingredientes vegetales puede reducir vulnerabilidades en una de las principales partidas del coste de producción. Por otro, puede reforzar el relato de origen y trazabilidad del salmón chileno en mercados cada vez más sensibles a la huella ambiental y a la procedencia de los ingredientes.

Conviene, sin embargo, no sobredimensionar la iniciativa. Las 230.000 toneladas se refieren al potencial de demanda de trigo chileno, no a la sustitución completa de todos los ingredientes importados. Tampoco resuelven por sí solas la dependencia de otros componentes estratégicos, como harinas proteicas, aceites, aminoácidos, aditivos funcionales o ingredientes marinos.

Una oportunidad para el agro

Desde el punto de vista agrícola, AgroSalmón puede abrir una vía de valorización para cultivos tradicionales. La iniciativa busca convertir a la salmonicultura en un comprador estable para productores nacionales, especialmente en el centro y sur de Chile, siempre que la oferta agrícola pueda adaptarse a las exigencias técnicas del pienso acuícola.

La cuestión ahora será comprobar si esa articulación se traduce en una cadena estable: agricultores capaces de producir bajo especificaciones, acopiadores y procesadores alineados con la demanda de las plantas de alimento, fabricantes dispuestos a incorporar más materia prima local y salmoneras capaces de reconocer valor más allá del precio por tonelada.

El movimiento chileno ofrece un contrapunto al debate europeo sobre proteínas. Mientras Europa busca reducir su dependencia de materias primas importadas, AgroSalmón plantea una vía más pragmática: conectar una industria acuícola exportadora con la base agrícola del país.

Lo que falta conocer es el calendario de sustitución, los volúmenes por ingrediente, las empresas participantes, las especificaciones técnicas y los indicadores con los que se medirá si el abastecimiento nacional mejora realmente la competitividad del salmón chileno.

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