Vigo 27/06/2017 - Científicos del grupo de Ecofisiología de Bivalvos y del Laboratorio de Geoquímica Orgánica del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC, en colaboración con PROINSA, una importante empresa familiar del sector mitilicultor gallego con bateas en la ría de Ares-Betanzos desde hace más de dos décadas, han evaluado el impacto del cambio climático en la calidad del mejillón.
Los científicos, según han informado en el marco del proyecto europeo ClimeFish, en el que participan con la citada empresa y 21 socios más, han observado que “con inviernos secos, primavera temprana y veranos dominados por vientos del noreste, la producción de mejillón alcanza un mejor rendimiento en carne, en la época central de explotación, con la repercusión en el rendimiento económico”.
Para ello han utilizado un extenso conjunto de datos de los rendimientos de carne procedente de mejillones cultivados en diferentes zonas de la ría de Ares-Betanzos recogidos entre los años 2001 a 2012.
El trabajo, según indican, modela la variabilidad estacional del rendimiento en carne y analiza su variabilidad interanual en función de las condiciones meteorológicas en el área del estudio, utilizando como variables explicativas la radiación solar, los vientos costeros y la descarga fluvial. Estas variables meteorológicas se proponen como proxies de la temperatura de la superficie del mar y disponibilidad de alimento, siendo las variables que controlan el crecimiento de bivalvos, según los estudios previos publicados.
Los resultados obtenidos, han sido publicados en la revista Ecological Indicators, y demuestran que los mejores rendimientos en carne del cultivo de mejillón se obtienen en los años caracterizados por inviernos secos, con una primavera temprana, seguidos de veranos con vientos del noreste intensos y frecuentes.
Los investigadores también han relacionado cómo los aporte de los ríos afectan inversamente al rendimiento anual medio de la carne; los vientos del noroeste presentan efectos positivos en el aumento del rendimiento en carne en primavera y verano; y la radiación solar, que determina el desove de primavera, afecta al inicio de la recuperación del rendimiento en carne del mejillón, con el que se inicia la época central de cosecha.
Estas variables pueden ser indicadores para estimar variabilidad estacional e interanual del rendimiento del mejillón, y son también útiles para discutir el impacto de futuros escenarios climáticos sobre el rendimiento en carne del mejillón en las rías gallegas.
“En las últimas décadas el índice de afloramiento costero ha experimentado un descenso en la costa gallega, lo que podría implicar una ralentización de la recuperación estival del rendimiento en carne desde su mínimo de primavera. Sin embargo, dado que las proyecciones climáticas para el siglo XXI apuntan a una intensificación del afloramiento, cabe esperar un aumento de la recuperación estival del rendimiento en carne que redundaría, a su vez, en mayores rendimientos comerciales para el cultivo”, avanzan los científicos.
Cabe destacar que el proyecto europeo ClimeFish (H2020), en el que participa el CSIC a través de los grupos de investigación Geoquímica Orgánica y Ecofisiología de Bivalvos del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo tiene por objetivo determinar los impactos del cambio climático en el cultivo del mejillón.
Referencia:
Environmental drivers of mussels flesh yield in coastal upwelling system
A. Álvarez Salgado; U. Labarta; V. Vinseiro; M. J. Fernández-Reiriz. (2016). Ecological Indicators 79: 323-329

