El presidente de Pescanova prevé que el papel de la acuicultura irá aumentando por razones "clarísimas"
Vigo 02/10/2013 – La piscifactoría de Insuiña en Chapela, filial de Pescanova, dedicada al engorde de rodaballos cesará la actividad en el plazo de cuatro a cinco meses, sin fijarse un periodo exacto.
La decisión ha sido adoptada por el administrador concursal, Deloitte, según informó ayer Faro de Vigo. La plantilla formada por 30 trabajadores recibirá por medio de una carta información sobre su futuro.
Se trata de la primera decisión de cese de actividad de una piscifactoría, aun cuando no se conoce el Plan de viabilidad definitivo, que debe ser entregado por Pricewaterhouse.
Desde el Grupo han relativizado el cierre de Insuiña de Chapela indicando que se trata de una piscifactoría “menor”, y que la decisión obedece a una reorganización interna en el área específica de la cría de rodaballo. Es de prever que los trabajadores fijos sean recolocados a la planta de Oia.
Insuiña posee en actividad la piscifactoría de engorde de rodaballos más antigua de España, en O Grove, fundada en 1983 por tres empresarios gallegos. Posteriormente fue adquirida por Pescanova y así se mantiene hasta la actualidad.
Al respecto del cierre, el presidente de Pescanova, Juan Manuel Urgoiti ha garantizado que la parada de la producción de la piscifactoría corresponde a una “medida transitoria” que busca el “ahorro de costes” y no se prevén más acciones similares.
Urgoiti ha explicado que ya que la planta de Mira en Portugal no está “ni mucho menos, produciendo a máxima capacidad”, no puede absorber los alevines que se producen en Insuiña Oia y O Grove.
Al respecto de la piscifactoría portuguesa, el presidente de Pescanova aseguró que la puesta en marcha de la segunda fase debe proveerse de circulante, aunque anunció que está prevista que esté a “plena producción” probablemente en 2016.
Urgoiti destacó el papel que irá adquiriendo la acuicultura en el futuro de la compañía, por razones “clarísimas”, donde las especies “fundamentales” son el salmón, el langostino y el rodaballo.
Los principales problemas para que estas inversiones sigan funcionando están en la captación de circulante y señaló que “todos de acuerdo en que la empresa es viable y va a salir adelante".

