Santiago de Compostela 23/01/2015 – Las Consellerías de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras y Medio Rural y del Mar han firmado esta semana un protocolo de colaboración con el rector de la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y la Asociación Gallega de Cocederos de Mejillón (Agacome) y diez empresas colaborarán para promover acciones que mejoren las aguas residuales vertidas por las instalaciones de este sector.
El objetivo de este protocolo es reducir los parámetros de vertido a través de promover la implantación de sistemas más eficaces de depuración, de acuerdo con las mejores tecnologías disponibles en cada caso particular.
Por medio de este protocolo, que tendrá una duración de 12 meses, las empresas firmantes se comprometen a mejorar sus instalaciones y adecuar los componentes de sus aguas residuales antes de su vertido.
La Consellería de Medio Rural y del Mar establecerá una línea de ayudas para aquellas empresas que se adhieran al convenio, con cargo al Fondo Europeo de la Pesca (FEP), mediante la publicación de una orden específica para la financiación de los proyectos y de los elementos de los sistemas de depuración a implantar, con una financiación pública máximo de un 60 por ciento de la inversión. Este Departamento de la Xunta había publicado dicha orden en un plazo de tres meses tras la firma del convenio.
La Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, a través de Augas de Galicia, se compromete a acreditar, mediante certificados específicos, el grado de cumplimiento de los parámetros establecidos en la autorización o permiso de vertido otorgado, una vez realizados los trámites correspondientes segundo a legislación vigente.
Por último, la USC se compromete a estudiar y evaluar las propuestas de sistemas de depuración de las empresas adheridas al protocolo y emitir los informes de verificación parciales y final. Los valores-umbral de emisión quedan establecidos en dos de los anexos del convenio o alternativamente serán los resultantes de la aplicación de las mejores tecnologías disponibles, de acuerdo al procedimiento de verificación también recogido en el anexo III del protocolo.

