La transición hacia una mayor eficiencia energética y el uso de fuentes de energía renovable y baja en carbono del sector acuícola europeo debe estar apoyado por la Comisión Europea y los Estados miembros.
Así se expresa el Consejo Asesor de Acuicultura europeo en un reciente informe en el que realiza una serie de recomendaciones sobre este tema.
El Consejo también llama la atención sobre la importancia de integrar tecnologías inteligentes y sistemas de control para optimizar el uso de energía, aprovechar las ventajas tecnológicas de los proveedores europeos.
Sobre la capacidad de descarbonización del sector acuícola, el Consejo recuerda que esta está vinculada a las condiciones económicas afectadas por la crisis del COvid-19, la invasión bélica de Rusia en Ucrania, y la inflación. Además, se resalta la importancia de informar a los consumidores sobre las opciones de alimentos con bajas emisiones de carbono para impulsar el cambio hacia una producción más sostenible.
Las recomendaciones del Consejo Asesor tienen como objetivo impulsar la adopción de prácticas más sostenibles y contribuir a la reducción de emisiones de carbono en el sector de la acuicultura de peces. Para ello, consideran que la Comisión Europea y los Estados miembro deben establecer mecanismos a escala europea para reducir los costes de la electricidad procedente de fuentes renovables y bajas en carbono y establecer mecanismos que eviten la volatilidad de los precios.
Además, consideran necesario financiar investigación y tecnología que permita cumplir con los requisitos específicos de transición energética de las granjas acuícolas los peces, incluida las mejoras de eficiencia y nuevos sistemas.
La acuicultura, añaden, contribuye a reducir las emisiones de carbono de los alimentos necesarios para los europeos, garantiza la seguridad alimentaria y provee de servicios ecosistémicos.
La Comisión Europea a través de la Dirección General de Asuntos Marítimos y Pesca (DG Mare) debe utilizar el Mecanismo de Asistencia a la Acuicultura para “identificar y compartir experiencias positivas en inversiones en eficiencia energética”, así como “en el uso de energías renovables y bajas en carbono” estableciendo el “desarrollo de indicadores comparativos y sistemas de monitorización para facilitar y promover el progreso”.
Los Estados miembro, por su parte deberán tener en cuenta la descarbonización en la planificación espacial de las granjas de peces, prestando especial atención a la distancia entre los sitios asignados y los puertos en los que pueden operar.
También recomiendan fomentar y permitir que los consumidores tomen decisiones responsables al adquirir productos de acuicultura de peces con una menor huela de carbono.
Si está interesado puede acceder al informe aquí: Recommendation on the decarbonisation of finfish farming facilities

