Rosa Quintana Conselleira del Mar /Xunta
Santiago de Compostela 13/01/2016 – La controversia generada con la Ley de Acuicultura de Galicia ha obligado en numerosas ocasiones a los representantes de la Conselleria del Mar a salir a la palestra para aclarar los detalles más discutidos de la norma.
La Conselleira del Mar, Rosa Quintana en esta ocasión ha pedido a los grupos políticos responsabilidad “para que no se manipule y tergiverse la información trasladada al sector sobre la Ley de Acuicultura”.
La Consellería del Mar ha lamentado “profundamente” las recientes declaraciones de algunos representantes políticos “que están afirmando falsamente” que la Ley de Acuicultura “persigue objetivos que no tienen nada que ver con la realidad”.
“Desde el departamento autonómico se desconocen las intenciones por las que se intenta hacer calar entre los mariscadores la posibilidad de convertir su actividad en acuicultura y obligatoria, cuando consta en el texto el carácter absolutamente voluntario de esta posibilidad y describe con claridad cuales son los preceptos para poder hacerlo”, señalan.
Para la Consellería, “el texto es claro porque preserva en todo momento el carácter colectivo de la gestión de la actividad, quedando automáticamente anulada la posibilidad de que sea una empresa la que opte a la explotación”.
Estas declaraciones se realizan por parte de la Consellería una semana después de que la propia titular de la administración y su equipo se reuniera con el sector bateeiro, uno de los más beligerantes con la nueva norma, para explicarles los detalles de la Ley en primera persona.
Por otra parte, desde la Conselleria se defiende que la actividad acuícola es perfectamente compatible con el medio ambiente y lamenta que se ponga en duda, “puesto que se está cuestionando actividades como la del cultivo de mejillón en batea que es una de las más ejemplares en este sentido”.
Así mismo, la Consellería entiende que la Ley es una oportunidad única que abre importantes perspectivas de desarrollo social y económico en Galicia y recuerda que se trata de la primera Ley que regula la actividad acuícola en toda la Unión Europea.
Se trata, señalan a modo de conclusión, de “una Ley que se enmarca dentro de la Estrategia Gallega de Acuicultura recogida en el dictamen sobre esta materia que fue ampliamente aplaudido tras ser aprobado por unanimidad por el Comité Europeo de las Regiones en Bruselas a mediados de octubre de 2015”.

