El Puerto de Santa María 20/03/2012 - Las últimas medidas puestas en marcha por las fuerzas de seguridad no han paliado las oleadas de hurtos acontecidos durante los últimos años. Esta problemática, que conlleva numerosas pérdidas económicas en el sector acuícola, en muchos casos, hace insostenible la difícil situación por la que pasa el sector debido a la crisis financiera.
La provincia de Cádiz, es una de las más afectadas por este tipo de redes vandálicas, siendo víctima de numerosos robos y pérdidas de grandes toneladas de pescados, perjudicando la subsistencia de las empresas acuícolas y a sus empleados. Esta situación se plasma en los últimos datos registrados, que indican, desde el último trimestre del año 2010 hasta la actualidad, la sustracción de más de 120 toneladas de pescado de alto valor a causa de los hurtos, y más de 1 millón de euros de pérdidas económicas.
Cupimar, en San Fernando, ha sido de las más afectadas, y desde el año 2000 hasta la actualidad, ya ha interpuesto más de 30 denuncias por robo. Lázaro Rosa, directivo de esta empresa, afirma que han sufrido "montañas de robos", lo que ha provocado, según indicaba este fin de semana en Diario de Cádiz, "que muchos productores, desesperados, tiren la toalla y abandonen sus proyectos empresariales".
No hay que olvidar que la acuicultura, además de una actividad socioeconómica de gran riqueza, es una importante fuente generadora de empleo, y que en la provincia de Cádiz más de 1.200 familias se aprovechan directa, o indirectamente, de este aprovechamiento.
Según la Asociación de Empresas de Acuicultura Marina de Andalucía, ASEMA, se trata de bandas organizadas con un cierto nivel de profesionalidad, que en sus hurtos se abastecen de elevadas cantidades de pescado, por lo que los afectados sospechan de que detrás de todo esto, puede existir una importante red mercantil, he incluso que los robos se cometan por encargo.
Desde ASEMA destacan la importancia de los robos, ya que supone una fuerte amenaza para la salud pública, al introducirse la mercancía ilegalmente y sin los controles sanitarios necesarios. Además de tratarse de un delito y un verdadero fraude para los establecimientos que inconscientemente adquieren el producto a través de estas redes.
De este modo ASEMA pide a las administraciones y entidades públicas un adecuado control en el punto de venta para evitar dar salida a los productos robados, e incrementar la vigilancia en los establecimientos, así como acordar una coordinación conjunta de las actuaciones entre todos los implicados para poner fin a esta situación.
La Junta de Andalucía siempre se ha mostrado preocupada por esta situación, y el año pasado, la Consejera de Agricultura y Pesca de Andalucía, Clara Aguilera, solicitó que los esteros fueran incluidos en el dispositivo de vigilancia puesto en marcha por el Ministerio del Interior para evitar los robos en instalaciones agrícolas y ganaderas.

