Ejemplar de corvina /@misPeces
Madrid 9/05/2017 - Las especies menores de la acuicultura marina como la corvina, el lenguado o el besugo son una muestra de la capacidad diversificadora de las empresas españolas, sin embargo y a pesar que la tecnología está desarrollada desde hace tiempo y se viene avanzado mucho en lo últimos años tanto para la producción de alevines como en el engorde, el volumen producido alcanza los resultados previstos y deseados.
Las causas son atribuibles a diveras cuestiones, pero se pueden resumir en los problemas de las empresas para ubicar sus proyectos, la inseguridad técnica y jurídica que se plantea aún a las fuertes inversiones que son necesarias y falta de un mayor desarrollo del conocimiento científico y la transferencia de éste.
Según datos a los que ha tenido acceso misPeces, de corvina (Argyrosumus regius) se produjeron en 2016 un total de 1.798 Tm, un 9,5 por ciento más que el año anterior.
Esta especie, de más rápido crecimiento que las tradicionales dorada y lubina, y que se prometía como "el salmón del Mediterráneo", no ha conseguido alcanzar los niveles de producción esperados, principalmente por problemas técnicos aun no superados con la producción de alevines, el alimento y el manejo. No obstante, una empresa en el Levante español está siendo capaz de capitalizar la comercialización de la misma.
La otra gran esperanza de la acuicultura marina española la encontramos en el lenguado (Solea senegalensis), una especie muy apreciada en gastronomía y de la que se produjeron en 2016 un total de 755 Tm, un 2,58 por ciento más que el año anterior. Esta producción se concentra básicamente en dos empresas radicadas en territorio español.
A pesar de que podríamos estar hablando ya de una mayor producción, la inversión necesaria para el éxito empresarial sigue siendo alto, lo que hace que la producción de la especie quede en manos de unas pocas empresas. Además, existen retos relacionados con la reproducción y con la tecnología de recirculación en los que se debe seguir avanzando.
La inseguridad jurídica provocada por la falta de una legislación que permita desarrollar la piscicultura intensiva en Galicia está detrás de que una parte de la producción de lenguado haya sido desviada a terceros países, como por ejemplo Islandia. También el hecho de que se estén poniendo problemas para ampliar el proyecto de piscifactoría de engorde en Cádiz está ralentizando la mayor producción de la especie.
Finalmente está el besugo (Pagrus pagrus), una especie producida por una única empresa, Isidro de la Cal. Su volumen de producción ha alcanzado 178 tm en 2016, un 71,15 por ciento más.

