Puerto Real (Cádiz) – La tecnología de producción del lenguado senegalés (Solea senegalensis) ha sido desarrollada en España gracias al soporte de los diversos proyectos desarrollados a nivel estatal y autonómico a lo largo de estos últimos 25 años que ha permitido a investigadores y productores un amplio conocimiento del cultivo controlado de la especie.
La producción del lenguado requiere un alto desarrollo tecnológico tanto a nivel de instalaciones de cultivo como para el desarrollo de dietas idóneas y herramientas de prevención de enfermedades. A lo largo de estos últimos años ha quedado demostrado que el mejor control de la producción se obtiene a través de los sistemas de recirculación, que por requerir una inversión alta para la puesta en marcha de las instalaciones no está al acceso de cualquier empresa.
En 2016 las cosechas mundiales de lenguado senegalés de acuicultura alcanzaron las 1.468 toneladas métricas de producción, prácticamente la misma cantidad del año anterior, precisamente por el alto coste de la inversión en sistemas de recirculación y las dificultades para encontrar espacios idóneos para su instalación.
Esta producción se dio en España, Portugal, Francia e Islandia, siendo nuestro país el que concentra la mayor producción y los dos mayores operadores industriales de la especie.
Uno de ellos es Stolt Sea Farm que, debido a las trabas burocráticas encontradas en Galicia, y otros puntos de la geografía nacional, decidió abrir en Islandia su mayor planta de producción.
La otra empresa que controla la producción de la especie es CUPIMAR, con sede en San Fernando, Cádiz, donde se encuentra su centro de reproducción, y con instalaciones de engorde en Puerto Real. Entre ambas se disputan las 755 toneladas métricas de lenguado, un 13,7 por ciento más que en 2015, un incremento alcanzado gracias a que la citada planta de engorde de CUPIMAR ha alcanzado su máximo de producción.
En 2017 no se esperan grandes cambios, aunque según prevé el informe de APROMAR, se superarán las 1.600 toneladas métricas. De las cuales, la cosecha española será de 850 toneladas métricas.
Una especie muy prometedora con una alta demanda en un mercado con capacidad para absorber 32.400 toneladas métricas anuales en volumen y 310 millones de euros en valor.

