Portugal 14/03/2013 – Los piscicultores en estanques de tierra en Portugal y España comparten los mismos problemas que les minan la moral. Los robos de pescado y la depredación de los cormoranes.
Esta vez son los piscicultores de la Ría de Aveiro, en Portugal, los que están sufriendo una oleada de robos de pescado que, en algunos casos superan los 60.000 euros de pérdidas estimadas. Éstos pescados más tarde son vendidos a través del mercado negro a una red mafiosa, igual de cómo ha llegado a ocurrir en las instalaciones de Huelva y Cádiz.
A pesar de las denuncias a la Policía Marítima portuguesa y la identificación de los presunto ladrones y su condena, el problema no se ha resuelto, según indica el propietario de la empresa Aguacircia a Noticias de Aveiro.
Mismo problema que en España, las altas extensiones de cultivo que se tienen que vigilar permiten a los “amigos de lo ajeno” hacerse con el preciado pescado.
De nada sirven los vigilantes, las cercas electrificadas, la videovigilancia o los perros.
El otro enemigo del acuicultor de estero a ambos lados de la frontera es el cormorán, que según los cálculos de Leonardo Queiróz de la empresa Boca Torta, es el responsable del 90 por ciento de las pérdidas de pescado en sus instalaciones.
Queiróz ha podido comprobar a través de las cámaras de video vigilancia como estas aves “devoran” el pescado. “Aquello es un festín” comenta resignado el gerente de la empresa donde llevan invertido más de 1,5 millones de euros.
A pesar de que en la zona podrían estar en producción 50 licencias de acuicultura a penas son 12 las instalaciones que están funcionando, y no todas lo hacen a pleno rendimiento.

