A primera vista, Soria no encaja en el imaginario de la economía azul. Es una provincia de interior, con clima continental y sin tradición industrial ligada al mar. Sin embargo, en el polígono industrial de Valcorba, en la provincia de Soria, se está concentrando un fenómeno que merece atención desde el punto de vista sectorial: la llegada Acuisalinas S.L. y Hydrobiological S.R.L., dos iniciativas vinculadas a la acuicultura y la biotecnología aplicada que han elegido instalarse lejos de la costa para desarrollar sistemas productivos en recirculación.
La llegada de estas dos empresas, orientadas a especies no consolidadas y de alto valor comercial, han permitido la ocupación completa de las naves nido de Valcorba, anunciada por la Cámara de Comercio de Soria.
ACUISALINAS SL, un proyecto para producir chanquetes
Sobre el proyecto de Acuisalinas, lo que se conoce con base verificable es que la empresa ha sido beneficiaria de 910.000 euros de ayudas FEMPA, concedidas a través de la Junta de Castilla y León, y estructuradas en dos líneas: una aportación de 750.000 euros orientada al ámbito primario y al desarrollo y consolidación del sistema de cría, y otra de 160.000 euros ligada a procesos productivos vinculados a transformación, envasado y valorización del producto, dentro de un plan de inversión global anunciado de 1,5 millones de euros.
En ese mismo marco informativo, Manuel Fernández Durán aparece citado como gerente de la compañía en la cobertura del anuncio.
A partir de ahí, la comunicación pública describe el proyecto como un sistema de cría en tierra mediante recirculación (RAS) orientado a generar una alternativa al chanquete salvaje y a comercializarlo en formatos compatibles con el canal horeca, incorporando por tanto no solo fase de producción sino también una línea de procesado y valorización coherente con el desglose de las ayudas.
Sin embargo, hay elementos relevantes que, en el momento de redactar esta información, no han podido verificarse con documentación técnica pública. Entre ellos figuran la identificación taxonómica completa del “chanquete” que se pretende cultivar (nombre científico de especie, más allá de referencias genéricas), los parámetros productivos previstos (capacidad anual, rendimiento por ciclo, supervivencia en fases tempranas), los indicadores operativos del RAS (consumo energético, tratamiento de agua, gestión de efluentes, bioseguridad) y el estado real de escalado comercial (si se trata de una planta piloto, preindustrial o ya en producción).
En consecuencia, mientras que la inversión, la localización y la estructura de ayudas sí están respaldadas por comunicaciones públicas, las afirmaciones sobre desempeño, “cierre de ciclo” o impacto ambiental deben entenderse, por ahora, como declaraciones de la empresa no contrastadas con evidencia técnica abierta.
Hydrobiological S.R.L, la biotecnológica que busca producir un sustituto de la anguila
El caso de Hydrobiological presenta un componente todavía más sensible desde el punto de vista del mercado y la regulación: la empresa se describe como una startup de biotecnología aplicada que pretende producir un “sustituto natural de la angula” mediante cultivo en sistemas cerrados.
La referencia pública más repetida sobre el liderazgo del proyecto apunta al empresario Fernando Aval, citado por medios regionales como figura al frente de la iniciativa.
La empresa ha sido presentada como futura responsable de un centro de I+D+i en Valcorba, con incorporación de personal investigador y creación de un banco de reproductores como paso previo a una fase productiva dentro de su programa de escalabilidad.
La pregunta lógica, desde una mirada profesional, es por qué un polígono de interior resulta atractivo para dos desarrollos que, por definición, dependen de condiciones de agua extremadamente controladas.
Parte de la respuesta está en la propia infraestructura de entrada: el modelo de “naves nido” reduce la barrera inicial de instalación y permite que el gasto se concentre en equipamiento, operación y desarrollo biológico, en lugar de inmovilizar capital en obra. La Cámara de Comercio ha presentado esta ocupación total como un hito del polígono y lo ha vinculado a un ecosistema de emprendimiento y atracción de proyectos.
En el plano técnico, Valcorba no ofrece una ventaja “marina”, lo que la hace muy dependiente del correcto funcionamiento de los sistemas RAS todavía en un momento donde no existen muchos proyectos consolidados.
El éxito del proyecto dependerá de que el sistema de recirculación esté bien diseñado ya que, operar lejos de la costa obliga a depender completamente de esta tecnología.
La lógica de mercado que se sugiere en ambos proyectos es también significativa: no buscan competir por volumen con especies consolidadas, sino posicionarse en un producto de alto valor y alta carga simbólica.
El tiempo dirá si estos proyectos han llegado para aportar valor a la acuicultura española a través de la diversificación, o por el contrario se convierten en iniciativas piloto de alto impacto mediático pero difícil recorrido industrial, limitadas por la complejidad biológica, el coste energético y la falta de validación técnica a escala comercial.

