Lugo 8/05/2018 – Un consorcio internacional ha comenzado a trabajar a mediados de abril en el proyecto europeo del Horizonte 2020 Emertox, que estudia la aparición y posibles efectos tóxicos emergentes en aguas del océano Atlántico donde viven bivalvos y peces y cuya ingesta puede afectar a la salubridad en humanos.
Este proyecto está liderado por el Centro Interdisciplinar de Investigación Marina y Ambiental (CIIMAR) de la Universidad portuguesa de Oporto, cuenta con aproximadamente 1 millón de euros de financiación y trabajan hasta un total de 15 socios, entre los que se encuentran el Grupo de Investigación Farmatox de la Universidad de Santiago de Compostela (USC).
Entre otros asuntos, el consorcio también estudiará algunas de las toxinas emergentes, entre otras las tetrodotoxinas, palitoxinas y ciguatoxinas presentes en microorganismos como bacterias y microalgas marinas, que son las causantes de fenómenos denominados mareas rojas y que están relacionados con episodios tóxicos en humanos.
Otros objetivos del proyecto pasan por la realización de un mapeo de toxinas y organismos producidos en aguas del Atlántico Norte y del Mediterráneo, así como al desarrollo de modelos de previsión de su evolución en diversos escenarios de calentamiento global.
El conocimiento adquirido durante este proyecto permitirá el asesoramiento en la materia a autoridades nacionales y europeas, tales como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), y también para recomendar cambios legislativos o nuevas necesidades de seguimiento de estas toxinas.

