Gijón 21/05/2013 – La Coordinadora Ecologista de Asturias ha rechazado públicamente la puesta en marcha de la piscifactoría de cría de esturiones en Soto de Dueñas por considerar que se trata de una especie invasora, y ha solicitado mayores estudios.
Cabe recordar que no es la primera vez que esta asociación critica la puesta en marcha de esta instalación. De hecho, el año pasado, por el mes de noviembre, criticaron que no se hubiera realizado la evaluación preliminar de impacto ambiental (EPIA).
Al igual que ya hicieran el noviembre pasado, los conservacionistas han recordado en un comunicado que el río Piloña forma parte del Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Río Sella de la Red Natura 2000.
Según han advertido, las especies de esturión más empleadas en acuicultura son el siberiano (Acipenser baerii) y del Adriático (Acipenser naccarii), incluidas en el catálogo español de especies exóticas invasoras.
En su queja, los ecologistas han subrayado que el Ayuntamiento de Parres debe comprobar ante la administración autonómica que la piscifactoría cuenta con el aislamiento necesario para garantizar que los esturiones importados no se puedan escapar al río, donde "las corrientes fluviales son vectores principales de las especies invasoras".
Además, han advertido de que "no está resuelto el riesgo de contaminación de las aguas con los medicamentos aplicados a los esturiones", ya que "el uso habitual de fármacos", como antibióticos y hormonas para el crecimiento, "puede suponer cambios de la flora microbiana, alteraciones en la biodiversidad, incidencia en las cadenas tróficas o desarrollo de defensas antibacterianas en patógenos de los peces y transferencia de resistencia antibacteriana a patógenos humanos".
Cabe recordar que el proyecto para la producción de 90 toneladas de esturiones es una iniciativa de Asturión Unión SL que pretende recuperar una vieja piscifactoría.
La planta tomará agua del río Piloña y utilizará la del manantial de Güeyu del Camín en la zona de Llames de Parres.
Esta iniciativa está apoyada tanto por el Ayuntamiento de Parres y del Principado de Asturias, que en octubre de este año aprobó una subvención de 1 millón de euros para la puesta en marcha de esta piscifactoría.

