Madrid 9/12/2016 – El paso de la producción acuícola convencional a ecológica es una de las estrategias que desde Bruselas se han planteado para el futuro desarrollo de la producción y para ello ha destinado líneas de ayuda dirigidas a las empresas que decidan acogerse.
Sin embargo, no se trata de una decisión exenta de riesgos, y tras la cual, esté garantizado el éxito empresarial. Por tal motivo, desde el Ministerio de Agricultura y Pesca (MAPAMA) se han planteado una serie de interrogantes que están asociados a este cambio de modelo productivo a la espera de la respuesta de respuesta desde Bruselas.
Por una parte, está la cuestión de qué va a pasar con el lucro cesante en aquellos proyectos que hagan un cambio de actividad convencional a ecológica, ya que durante el tiempo necesario para tal modificación la empresa estará sin ventas.
Según señala al respecto el Fondo Europeo Marítimo y de la Pesca (FEMP 2014-2020), la compensación a percibir por el lucro cesante se calculará sobre la base de un dictamen pericial emitido por un organismo externo, independientemente y de reconocido prestigio técnico que valore con suficiente detalle. La compensación, no obstante, será como máximo de 50.000 euros por proyecto y año. Asimismo, para el pago de la compensación, el citado organismo se encargará de la verificación de lucro cesante anual realmente ocasionado.
Además, aun no ha quedado definido qué gastos podrán cubrirse dentro de estas líneas de ayudas y hasta qué cantidad se podrá financiar. La intención es que se llegue al 100 por ciento del total, aunque no ha sido clarificado aún y dependerá de la respuesta que den desde la Comisión Europea.
Finalmente, y aunque esto no es una cuestión que tenga relación directa con las ayudas del FEMP, los productores que decidan realizar el cambio tendrán que tener claro cuales son los mercados a los que tienen que hacer llegar sus productos, qué nuevo esfuerzo comercial, de marketing y comunicación deben realizar para el éxito de la experiencia empresarial.

