Bruselas 23/04/2018 – La normativa europea de producción ecológica y etiquetado es posiblemente de las más controvertidas, tanto es así, que ha sido necesario un largo proceso de 20 meses de negociaciones y debates en el Parlamento Europeo hasta su aprobación el pasado 19 de abril.
El apoyo a la norma se consiguió con el voto a favor de 466 eurodiputados, 124 en contra y 50 abstenciones.
La entrada en vigor del reglamento está previsto para el 1 de enero de 2021 y aún serán necesarios nuevos pasos hasta que llegue ese día.
Lo que s acaba de aprobar es la reforma de la Ley que ya fuera aprobada en marzo de 2014 y que nunca contentó ni a los Estados miembro ni al sector productor.
Dentro de las innovaciones más discutidas nos encontramos los controles más estrictos, la posibilidad de que en una misma granja haya producción convencional y ecológica con las debidas condiciones que separen una y otra, y procedimientos de certificación más fáciles para los productores.
Para aquellos que quieren consumir pescados y mariscos ecológicos tendrán que recurrir a la acuicultura ya que la pesca queda descartada. Se incluyen también las algas recolectadas.
Según el documento aprobado, la acuicultura ecológica es un área relativamente nueva en comparación con la agricultura terrestre, “donde existe una larga experiencia a nivel de granja”. Se espera que con la nueva normativa, más productores de acuicultura se animen a dar el paso a ecológico, lo que redundará en mayor experiencia, conocimiento técnico y desarrollo.
Se sigue manteniendo la posibilidad de hacer uso de animales silvestres como reproductores y ganado de engorde de acuicultura ecológica cuando las condiciones no permitan el poder utilizar peces producidos en ecológico.
Para garantizar la calidad, la trazabilidad, el cumplimiento del presente Reglamento y la adaptación a la evolución técnica, se deben delegar en la Comisión los poderes para adoptar determinados actos con respecto a los piensos para animales de acuicultura y el tratamiento veterinario de dichos animales, así como con respecto a las condiciones de manejo de los reproductores, los juveniles y el engorde.
En el caso de los alimentos para peces carnívoros de acuicultura ecológica, las materias primas empleadas de origen vegetal o animal terrestre no podrá ser de más del 60 por ciento del total. Se permitirá el uso de harina y aceite de pescado de subproductos marinos destinados al consumo humano y de pesquerías certificadas como sostenibles.
En lo que respecta a las algas, los productores solo podrán utilizar nutrientes naturales del medio o de animales de producción ecológica que formen parte de sistemas multitróficos o policultivos.
Ahora el siguiente paso está previsto para julio de 2018 cuando se negocien las reglas de producción; la de los controles durante el primer semestre de 2019; las del etiquetado en el segundo semestre o las relativas a la comercialización e importación de terceros países que se abordarán en el primer semestre de 2020.

