El proceso de transferencia de activos de AVRAMAR a la multinacional canadiense Cooke Inc. ha entrado en una fase decisiva, desplazando el foco de la expansión comercial hacia una compleja ejecución técnica y financiera.
Tras la ratificación del Memorando de Entendimiento (MoU) firmado el pasado marzo con las principales entidades acreedoras de Grecia —Piraeus Bank, Alpha Bank, Eurobank y National Bank of Greece—, Cooke se ha consolidado como el adjudicatario único para asumir el control del negocio.
Esta posición de exclusividad se ha visto reforzada por la ausencia de ofertas alternativas competitivas tras la retirada del grupo Aqua Bridge, lo que sitúa al acuerdo actual como el desenlace definitivo para el gigante acuícola.
A pesar de la solidez del acuerdo, la transacción se encuentra actualmente en un periodo de transición técnica previo al cierre legal definitivo.
Durante esta etapa, los equipos legales y financieros trabajan en la culminación de la diligencia debida y la redacción de los contratos detallados con los prestamistas.
Según reportes de la prensa financiera griega como Naftemporiki, la entrada de Cooke se articula como una reestructuración estratégica de activos bajo estrés financiero, donde el núcleo de la operación reside en la adquisición de las facilidades crediticias de las filiales operativas: Avramar Aquaculture, Andromeda, Perseus y Avramar Commercial and Logistics.
En términos financieros, los datos del sector indican que Cooke adquirirá esta deuda —valorada nominalmente en unos 410 millones de euros— por un importe cercano a los 200 millones de euros.
Esta cifra, citada por diversos medios y analistas helenos, implicaría una quita (write-off) superior al 50%, permitiendo un profundo reequilibrio en la estructura de capital del grupo para garantizar su viabilidad a largo plazo.
Mientras Cooke ya ha logrado avances significativos en la integración de los activos situados en España —donde planea unificar operaciones con su filial Culmarex para crear un grupo con ventas superiores a los 300 millones de euros, la prioridad actual de los bancos es asegurar la estabilidad del centro de producción en Grecia.
En la actualidad, el proceso queda supeditado únicamente a la firma definitiva de la documentación y a la validación judicial del plan de reestructuración por parte de los tribunales de Atenas.
Con este movimiento, AVRAMAR inicia una etapa de estabilización que no solo definirá su propio futuro como mayor productor de dorada y lubina del Mediterráneo, sino que también establecerá nuevos referentes sobre la gestión de riesgos y la resiliencia financiera en la acuicultura europea contemporánea.

