Madrid 16/11/2016 – La desaceleración de la producción en el Mediterráneo a causa de la crisis en España y Grecia principalmente, así como un avance de la producción más comedida por parte de los productores turcos, ha dado durante unos años un respiro a los granjeros del Mediterráneo que han visto como han mejorado los precios para la dorada y la lubina. Sin embargo, excedentes de producción podrían estar haciendo que el alza de estos precios esté llegando a su fin después de que las granjas españolas y turcas estén sacado mayores producciones a los mercados.
Grecia, uno de los mayores productores de dorada y lubina en Europa, aun se encuentra resentido de la grave crisis financiera sufrida en su sector, y la maltrecha economía del país. Su industria acuícola, a diferencia de la española o la turca, sigue inmersa en un proceso de consolidación y los volúmenes de cosechas en retroceso.
Según datos del último informe de Globefish al respecto de la situación del mercado de la dorada y la lubina en el que analiza la evolución de lo precios durante el periodo de enero a julio de 2016, apunta a menores exportaciones desde Grecia en el primer trimestre, con caídas de un 2,3 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior. Destacan la caída del 5 por ciento en las exportaciones de dorada fresca y la caída de 1,3 por ciento en las de lubina fresca.
Italia, uno de los mayores receptores de las exportaciones griegas de estas especies y que absorbe el 50 por ciento de la dorada, vio en junio de 2015 caer un 8 por ciento el volumen de la especie. En contraposición, los Países Bajos aumentaron las importaciones de dorada y lubina griega un 76 por ciento.
Por su parte en Turquía es posible que exista un 10 por ciento más de biomasa en las jaulas que en 2015, lo que apunta a un incremento de la oferta en los próximos años, y llevar a los productores de este país a ventas por debajo de los costes de producción como ha sido la tónica habitual de los últimos años. A partir de ahora cabe recordar que no contarán con subsidios desleales por parte de las autoridades del país. O al menos, así debería ser.
Queda esperar como será el comportamiento de Rusia para el consumo de dorada y lubina de Turquía y de la prohibición de entrada de mercancías de la UE siga vigente.
En este contexto parecen haber mejorado las relaciones bilaterales entre Turquía y Rusia, lo cual estaría abriendo al país a la entrada de las exportaciones agroalimentarias otomanas, lo cual beneficiaría a las exportaciones de la dorada y lubina.

