Marco Custódio, Earthworm Foundation |@misPeces
La percepción de que el consumidor constituye uno de los principales obstáculos para incorporar nuevos ingredientes a los piensos acuícolas podría estar sobredimensionada. Un estudio presentado por Marco Custódio, de Earthworm Foundation, en Aquaculture Europe 2026 muestra que cuatro de las seis alternativas analizadas para alimentar salmón son aceptadas mayoritariamente en Francia, Reino Unido y Alemania, mientras que las principales resistencias se concentran en el aceite vegetal procedente de cultivos modificados genéticamente y la harina de ave, y varían considerablemente entre países.
El trabajo surge de una cuestión detectada dentro de la propia cadena de valor. La Aquafeed Initiative, coordinada por Earthworm Foundation desde 2021, reúne a retailers y empresas con el objetivo de reducir la dependencia de harina y aceite de pescado procedentes de pesquerías dirigidas y favorecer ingredientes alternativos. Sin embargo, además de nutrición, disponibilidad y coste, las especificaciones de los compradores y la percepción sobre lo que aceptará el consumidor pueden condicionar la entrada de nuevos ingredientes en los piensos.
Para comprobarlo, se realizaron encuestas representativas en Francia, Reino Unido y Alemania. El análisis armonizado incluyó 2.569 consumidores de salmón —804 franceses, 856 británicos y 909 alemanes— y evaluó seis alternativas: aceite de microalgas, aceite vegetal GM y aceite procedente de salmón de cultivo como fuentes lipídicas; y soja, harina de insectos y harina de ave como alternativas proteicas.
| Ingrediente | Francia | Alemania | Reino Unido |
|---|---|---|---|
| Aceite de microalgas | 87% | 77% | 82% |
| Harina de soja | 71% | 74% | 84% |
| Aceite de salmón de cultivo | 70% | 79% | 77% |
| Harina de insectos | 68% | 65% | 73% |
| Harina de ave | 40% | 63% | 62% |
| Aceite vegetal GM | 39% | 37% | 61% |
Porcentaje de consumidores de salmón que declara que compraría salmón alimentado con cada ingrediente. Fuente: Earthworm Foundation / Aquaculture Europe 2026.
Los resultados muestran así que no existe un único patrón de aceptación europeo. El aceite de microalgas presenta una aceptación elevada en los tres mercados y es la alternativa al aceite de pescado preferida por el 67% de los franceses, mientras que alemanes y británicos sitúan en primer lugar el aceite procedente de salmón de cultivo, con un 55% y un 44%, respectivamente.
Entre las alternativas proteicas, Francia muestra mayor preferencia relativa por los insectos, mientras Reino Unido se inclina por la soja. Las resistencias claras son específicas: el aceite vegetal GM en Francia y Alemania, y la harina de ave en Francia.
El estudio detecta además una aparente paradoja: los consumidores aceptan ingredientes sobre los que saben relativamente poco. El porcentaje de respuestas correctas sobre qué ingredientes se utilizan habitualmente en los piensos de salmón fue de apenas 40% en Francia y 42% en Alemania y Reino Unido.
Sin embargo, el análisis indica que la resistencia está asociada principalmente a las actitudes: pesan especialmente la opinión general sobre el pescado de acuicultura y, en el caso del aceite vegetal GM, la posición previa frente a los organismos modificados genéticamente.
Esto lleva a los autores a considerar que generar confianza en la acuicultura puede resultar más determinante que limitarse a explicar al consumidor la composición de los piensos.
La conclusión tiene implicaciones para retailers, productores y fabricantes de piensos. Los resultados cuestionan que pueda utilizarse un supuesto rechazo del consumidor como argumento general para restringir la diversificación de ingredientes.
El caso del aceite procedente de salmón de cultivo es particularmente ilustrativo: pese a estar restringido en algunas especificaciones precisamente por consideraciones relacionadas con el consumidor, obtiene aceptación mayoritaria en los tres países.
Para Custódio, sin embargo, disponer de evidencia no cambiará por sí solo las especificaciones: debe llegar a los espacios donde los distintos actores de la cadena puedan evaluarla y avanzar conjuntamente en las decisiones sobre qué ingredientes incorporar.

