La obesidad infantil en España es un problema creciente de salud pública que requiere atención y acciones urgentes ya que, aproximadamente el 23% de los niños y niñas de 6 a 9 años en España tienen sobrepeso u obesidad.
Estos datos preocupantes, son una tendencia que confirma cómo los españoles están abandonando los hábitos saludables de una dieta mediterránea y han sido confirmados en un estudio reciente de investigadores del Instituto Universitario de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Los resultados de este estudio, impulsado por la Fundación Gasol, han sido publicados en la revista Nutrients. En el se ha evaluado la dieta de más de 4.500 niños y adolescentes españoles durante los años 2019 y 2020. El objetivo ha sido el de comparar los actuales hábitos de consumo con los que había entre 1998 y 2000.
Las conclusiones del estudio son claras. En términos generales, el peso de la dieta mediterránea en los hábitos alimenticios de los menores ha empeorado con los de hace dos décadas.
Concretamente, señala el estudio, se percibe que en la actualidad el consumo de los productos integrados en la dieta mediterránea es menor en las chicas que en los chicos, ya sea entre los escolares de educación primaria como en los de secundaria.
Así, por ejemplo, en el estudio se pone de manifiesto que la caída del consumo de pescado es de 20,3%. Una caída mayor que el de legumbres que es del 19,4%, o de las frutas que es del 14,9%.
Según el estudio, hace dos décadas entre los niños que asistían a la escuela primaria, el 78,6% de los varones consumían pescado al menos 2-3 veces por semana, mientras que después de dos décadas, el porcentaje se ha reducido al 65,4%.
En el caso de las niñas los hallazgos son similares. El 85,1% comía de 2 a 3 veces a la semana pescado frente al 66,1% que lo hace ahora. Estas cifras también se han observado en los estudiantes de secundaria.
Además, se percibe un aumento del consumo regular de bollería y pastelería, pasando de un 12% en el año 2000 a un 32% en el año 2020. Del mismo modo, el porcentaje de niños que de manera semanal acuden a comer a un restaurante fast food ha pasado de un 3% al 22%.
El consumo de los alimentos recomendados en la dieta mediterránea tiene beneficios para la salud y calidad de vida. Algunos de estos beneficios son una mayor ingesta de nutrientes esenciales que contribuyen al buen funcionamiento del cuerpo y desarrollo físico e intelectual.
Por eso, los investigadores llaman a realizar un “esfuerzo importante y multidisciplinario” que involucre tanto al sector público como al privado para revertir esta “preocupante tendencia” hacia una dieta poco saludable en los niños y adolescentes españoles”.

