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MERCADO | DORADA

El enigma de la dorada griega en España: las estadísticas comerciales dejan una diferencia de más de 6.000 toneladas

Madrid, 23/09/2026 | Entre enero y junio de este año, Grecia declaró haber enviado a España 9.372 toneladas de dorada fresca, mientras que nuestro país solo registró 3.316 toneladas

Dos hombres se pasan una caja de doradas en mercamadrid

Las estadísticas comerciales de Grecia y España ofrecen dos versiones difícilmente conciliables sobre el mercado de la dorada. Entre enero y junio de 2026, Grecia declaró exportaciones de dorada fresca hacia España por 9.372 toneladas, un 4,1% más que un año antes. España, sin embargo, solo registró 3.316 toneladas importadas desde Grecia, un 36,9% menos.

La diferencia alcanza las 6.056 toneladas en seis meses. No se trata únicamente de una discrepancia porcentual: durante varios meses, las exportaciones que Grecia atribuye a España llegan a superar ampliamente todas las importaciones españolas de dorada, independientemente del proveedor.

El contraste, comprobado en la base de datos COMEXT de Eurostat para el código CN 03028530 —dorada fresca o refrigerada—, apunta a una ruptura estadística que no puede interpretarse directamente como un cambio real del mercado.

Comercio de dorada fresca entre Grecia y España
Flujo Grecia–España Ene-jun 2025 Ene-jun 2026 Variación
Grecia declara exportaciones hacia España 9.007 t 9.372 t +4,1%
España registra importaciones desde Grecia 5.257 t 3.316 t −36,9%
Diferencia estadística 3.749 t 6.056 t +61,5%

Fuente: Eurostat COMEXT, código CN 03028530. Datos provisionales.

La brecha se dispara en marzo

La comparación mensual permite localizar el momento exacto en el que ambas estadísticas comienzan a separarse con mayor intensidad.

Durante enero y febrero de 2026, España registró alrededor de 1.000 toneladas mensuales recibidas desde Grecia. Era una cantidad inferior a la declarada por los exportadores griegos, pero mantenía una relación parecida a la observada durante buena parte de 2025.

En marzo se produce una ruptura. Las importaciones españolas desde Grecia caen abruptamente desde 981 hasta 300 toneladas, mientras los envíos declarados por Grecia se mantienen cerca de 1.500 toneladas.

La divergencia continúa durante abril, mayo y junio.

Evolución mensual de la brecha Grecia–España en 2026
Mes Grecia exporta
hacia España
España importa
desde Grecia
Diferencia
Enero 1.622 t 991 t 631 t
Febrero 1.587 t 981 t 606 t
Marzo 1.481 t 300 t 1.181 t
Abril 1.455 t 368 t 1.087 t
Mayo 1.448 t 343 t 1.105 t
Junio 1.779 t 332 t 1.447 t

Fuente: Eurostat COMEXT, código CN 03028530. Las cantidades se han redondeado a toneladas.

Los datos griegos no muestran una reducción del suministro. Sus exportaciones mensuales hacia España permanecen relativamente estables y alcanzan su máximo del semestre en junio. Es la serie española la que cambia bruscamente de nivel a partir de marzo.

Esta evolución hace difícil atribuir la diferencia a una caída gradual de la demanda, a una pérdida de competitividad de la dorada griega o a una sustitución ordinaria entre proveedores.

Grecia declara más dorada que toda la importada por España

La anomalía resulta todavía más evidente al comparar las exportaciones griegas con las importaciones españolas procedentes del conjunto del mundo.

España contabilizó 4.283 toneladas de dorada fresca importada durante el primer semestre. Grecia afirma haber enviado al mercado español más del doble: 9.372 toneladas.

El desequilibrio aparece también mes a mes. En junio, por ejemplo, Grecia declaró exportaciones hacia España por 1.779 toneladas, mientras España solo registró 529 toneladas importadas desde todos los países.

En marzo, las 1.481 toneladas declaradas por Grecia triplicaron con creces las 444 toneladas que España atribuyó a todas sus importaciones.

Las dos cifras no pueden representar simultáneamente la totalidad del movimiento físico. O una parte relevante de las llegadas españolas no aparece distribuida en el detalle estadístico consultado, o Grecia está atribuyendo a España mercancía que finalmente sigue otro recorrido. También podría existir una combinación de ambos problemas.

No es solamente una cuestión de origen

Una primera explicación podía encontrarse en la diferencia entre país de origen y país de expedición. Grecia aumentó un 24,4% sus importaciones de dorada procedente de Turquía, hasta 6.084 toneladas, mientras elevaba sus exportaciones hacia distintos mercados europeos.

Esto abría la posibilidad de que una parte del pescado turco estuviera siendo redistribuida desde Grecia. Esa mercancía conservaría Turquía como país de origen aunque fuera comercializada y expedida por operadores griegos.

Sin embargo, esta hipótesis no resuelve la discrepancia espejo entre España y Grecia.

En el comercio intracomunitario, Eurostat utiliza como socio de una importación el Estado miembro desde el que se expide la mercancía. En las exportaciones se utiliza el último país de destino conocido.

Por tanto, una dorada criada en Turquía, despachada a libre práctica en Grecia y enviada posteriormente a España debería aparecer tanto en las expediciones griegas hacia España como en las llegadas españolas desde Grecia. Su origen turco explicaría la composición del flujo, pero no que uno de los países registre 9.372 toneladas y el otro 3.316.

La conexión turca sigue siendo relevante para comprender el papel de Grecia como plataforma comercial. No obstante, el salto de la brecha desde marzo apunta a un problema adicional.

El efecto de los umbrales de Intrastat

Una de las explicaciones más plausibles está en el funcionamiento de Intrastat, el sistema utilizado para medir los intercambios de mercancías entre los países de la Unión Europea.

No todas las empresas están obligadas a presentar declaraciones detalladas. En España, el umbral anual está situado en 400.000 euros por flujo comercial. Grecia aplica en 2026 un umbral de solo 90.000 euros para las expediciones.

Esto significa que Grecia puede captar directamente los envíos de un número mayor de operadores, mientras España deja fuera de la declaración individual a empresas que no alcanzan su umbral.

Las administraciones realizan estimaciones para cubrir el comercio bajo umbral y las declaraciones no presentadas. El problema es que esas correcciones no siempre pueden distribuirse hasta el máximo nivel de detalle: producto de ocho dígitos, país socio y mes.

Una parte del comercio puede estar presente en los agregados generales y, al mismo tiempo, no aparecer asignada específicamente a la dorada fresca procedente de Grecia.

La diferencia de umbrales puede explicar una asimetría estructural. De hecho, la brecha ya alcanzaba 3.749 toneladas en el primer semestre de 2025. Resulta menos claro, sin embargo, que justifique por sí sola la fuerte ruptura observada desde marzo de 2026.

Declaraciones tardías, revisiones o cambio de cobertura

Los datos de 2026 son provisionales. Eurostat advierte de que las estadísticas detalladas del comercio intracomunitario están sujetas a revisiones frecuentes por declaraciones tardías, omisiones, errores y nuevas estimaciones.

España también contempla la recolocación de operaciones Intrastat comunicadas fuera de plazo. En las estadísticas provisionales pueden aparecer en un periodo distinto y posteriormente asignarse al mes en el que tuvo lugar el movimiento.

La forma de la serie española —estable hasta febrero y desplomada desde marzo— resulta compatible con una pérdida de cobertura, un retraso declarativo o un cambio en la asignación de las estimaciones.

También podría existir un problema en el lado griego. Los operadores pueden haber declarado España como destino comercial o inicialmente previsto aunque una parte de la mercancía terminase en otros países. Las operaciones triangulares y las plataformas logísticas introducen un riesgo de asignación incorrecta del socio comercial.

Con los datos públicos agregados no es posible determinar cuánto corresponde a cada causa.

No hay 6.000 toneladas de pescado “desaparecido”

La brecha no demuestra que falten físicamente más de 6.000 toneladas, ni permite concluir que exista una operación irregular.

Lo que demuestra es que las estadísticas publicadas no pueden utilizarse indistintamente para describir el suministro español de dorada. La cifra cambia de forma radical según se observe el comercio desde el lado del expedidor o desde el receptor.

Tampoco parece prudente concluir, basándose únicamente en los datos españoles, que la dorada griega haya perdido un 36,9% de presencia en España. La estadística griega no muestra esa caída y mantiene sus envíos prácticamente estables durante todo el semestre.

La pregunta relevante ya no es solo cuánta dorada de origen griego llega a España. Antes debe determinarse por qué España deja de registrar desde marzo una parte tan grande de las expediciones que Grecia le atribuye.

Una discrepancia que requiere aclaración por parte de Eurostat, la Agencia Tributaria española y la Autoridad Estadística Helénica.

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