Cultivo algas CTAQUA | Access2Sea
La Comisión Europea ha publicado un nuevo estudio que pone de relieve tanto las oportunidades como las barreras a las que se enfrenta el sector de las algas en Europa, y establece acciones clave para desbloquear su potencial. El estudio, elaborado por un consorcio de organizaciones entre las que se incluyen Trinomics, sPro y la Universidad de Gante, fue preparado para la Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA).
El informe subraya que, aunque la producción de algas sigue siendo un sector de nicho en Europa —valorado en unos 100 millones de euros en 2022—, ofrece un gran potencial en alimentación, piensos, productos farmacéuticos, cosméticos y materiales de base biológica. El informe destaca el potencial del sector para crear hasta 15.000 empleos de aquí a 2030, con una estimación más prudente de entre 5.000 y 10.000. También señala los beneficios medioambientales de las algas, ya que una tonelada de algas secas tiene capacidad para secuestrar hasta dos toneladas de dióxido de carbono.
Según el estudio, los principales obstáculos para el crecimiento de la industria incluyen el conocimiento limitado de los productos derivados de las algas entre consumidores e inversores, los elevados costes de producción derivados del alto coste de la energía y de las inversiones en capital, marcos normativos complejos y fragmentados, así como dificultades de acceso a la financiación.
El informe también apunta a la escasez de competencias y conocimientos especializados a lo largo de la cadena de valor como un cuello de botella. Señala la necesidad de contar con experiencia en diversos campos, desde la biología y la ingeniería hasta el desarrollo empresarial y las políticas públicas.
Para superar estas barreras, los autores recomiendan medidas como desarrollar un marco político de la UE más claro y favorable; facilitar el acceso a financiación e inversión; apoyar la investigación, la innovación y la transferencia tecnológica; promover el desarrollo del mercado y la concienciación de los consumidores; y fomentar la colaboración entre Estados miembros para construir una cadena de valor más sólida. El informe recomienda específicamente que instrumentos de política existentes, como la Política Agrícola Común (PAC) y la Política Pesquera Común (PPC), apoyen explícitamente el desarrollo del sector de las algas.
El informe afirma que "falta un marco político integral de la UE para las algas, lo que dificulta el desarrollo del sector". También pide medidas para agilizar los procesos de autorización de nuevos productos y armonizar las normas.
Según el estudio, la demanda mundial de productos derivados de las algas está aumentando rápidamente. Europa tiene capacidad para convertirse en un actor destacado en este mercado si se aplican las medidas de apoyo adecuadas. Estima que el sector podría crear miles de empleos en zonas costeras y rurales, contribuyendo a la economía azul de la UE y a los objetivos del Pacto Verde Europeo.
Los autores concluyen que "se necesitan acciones coordinadas a nivel de la UE y de los Estados miembros para superar las barreras existentes".

