CULTIVO ALGAS

El momento de siembra puede multiplicar por ocho la producción de Ulva en cultivo marino

Suecia, 14/05/2026 | Un estudio demuestra que el calendario de siembra y cosecha determina tanto la cantidad producida como la calidad nutricional de la biomasa

Alga Ulva sp, proyecto GENIALG

La fecha de siembra puede marcar la diferencia entre un cultivo marginal y una producción rentable de Ulva fenestrata. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Gotemburgo y la Universidad Tecnológica de Chalmers concluye que las siembras otoñales pueden generar hasta ocho veces más biomasa que las realizadas a finales del invierno o comienzos de primavera.

El trabajo, publicado en European Journal of Phycology, analizó cómo el momento de implantación de las plántulas y la fecha de cosecha afectan tanto al rendimiento productivo como a la composición bioquímica de esta macroalga verde cultivada en mar abierto bajo condiciones templadas.

Los ensayos se realizaron en una instalación marina tipo long-line situada en el archipiélago de Koster, en la costa oeste de Suecia, donde los investigadores evaluaron siete ventanas de siembra entre septiembre y marzo y nueve cosechas entre marzo y julio.

Los resultados muestran que las plántulas sembradas entre septiembre y noviembre mantuvieron un crecimiento lento pero continuo durante el invierno y alcanzaron los mayores rendimientos al inicio del verano.

En cambio, las implantadas en febrero y marzo no lograron compensar el retraso inicial pese a la mejora de las condiciones ambientales en primavera. La biomasa obtenida en las siembras tardías fue sistemáticamente inferior durante todo el ciclo de cultivo.

El mejor resultado se obtuvo con las siembras de noviembre, que superaron ampliamente al resto de tratamientos y alcanzaron máximos superiores a 3 kg de peso fresco por metro de línea de cultivo. Según los autores, esto demuestra que incluso los meses fríos y con baja irradiancia son fundamentales para acumular biomasa en sistemas marinos templados.

Momento de siembra Resultado productivo Calidad bioquímica Lectura para el cultivo
Septiembre-noviembre Mayor acumulación de biomasa; hasta ocho veces más que las siembras tardías. Mejor punto de partida para conservar proteína, pigmentos y PUFA antes de la caída primaveral de nutrientes. Ventana óptima para producción alimentaria en aguas templadas.
Noviembre Mejor rendimiento observado, con máximos superiores a 3 kg de peso fresco por metro de línea. Buena combinación entre acumulación de biomasa y calidad antes del descenso de nitratos. Fecha especialmente favorable dentro de la ventana otoñal.
Febrero-marzo Producción sistemáticamente inferior durante todo el ciclo. Menor capacidad de compensar el retraso inicial pese a mejores condiciones primaverales. Ventana poco recomendable si el objetivo es maximizar biomasa.
Cosecha final invierno-inicio primavera Menor biomasa que en cosechas más tardías. Máximos de proteína, pigmentos y ácidos grasos poliinsaturados, coincidiendo con altos niveles de nitrato. Interesante para productos alimentarios o ingredientes de mayor valor.
Cosecha desde mayo Mayor crecimiento por aumento de luz y temperatura. Descenso progresivo de proteína, nitrógeno, pigmentos y PUFA por limitación de nutrientes. Más adecuada para biomasa a granel que para máxima calidad nutricional.

Fuerte relación entre productividad y calidad nutricional

Aunque el aumento de temperatura y luz en primavera favoreció el crecimiento de la biomasa, también provocó una caída significativa del contenido en proteína, pigmentos, nitrógeno y ácidos grasos poliinsaturados (PUFA).

Las mayores concentraciones de proteína, entre el 21% y el 25% del peso seco, se registraron entre finales del invierno y comienzos de primavera, coincidiendo con los niveles máximos de nitrato en el agua.

A partir de mayo, la reducción de nutrientes disponibles y el aumento de la temperatura aceleraron el crecimiento, pero deterioraron progresivamente la calidad bioquímica de la biomasa.

Para los investigadores, este comportamiento obliga a definir estrategias de cultivo en función del mercado objetivo. “Maximizar biomasa y mantener alta calidad nutricional son objetivos mutuamente difíciles de alcanzar bajo condiciones naturales”, señalan los autores.

El trabajo refuerza el interés creciente por Ulva como materia prima para alimentación, ingredientes funcionales, biomateriales y acuicultura regenerativa.

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