San Carlos de la Rápita (Tarragona) 04/06/2013 – Las altas mortalidades de la ostra rizada en los últimos años han provocado graves perjuicios a los productores de Cataluña, que han visto descender sus producciones desde los años 2004 a 2006, cuando alcanzaron una producción de 850 toneladas anuales aproximadamente. A partir de ahí, el declive experimentado ha situado la producción en 179,64 toneladas en 2012, según los datos aportados por el IRTA.
Esta situación se expuso en el marco de una jornada sobre producción de semilla de ostra rizada, organizada por el IRTA. El encuentro contó con la participación de Cristóbal Aguilera, responsable del área de desarrollo de la Investigación y la Innovación del IRTA. En el acto se expusieron los datos actuales de producción y las posibles causas que han llevado a este descenso.
También se presentaron los resultados obtenidos en el proyecto CDTI Empresa de Ostras de la Bahía de Santa Pola y el IRTA, a cargo de Manuel Marhuenda. La jornada continuó con la exposición del caso de Nueva Zelanda, a cargo de Zoë Hilton.
Conscientes del problema de la obtención de semilla de ostra rizada de calidad y de la importancia sectorial de este molusco, el IRTA durante los años 2011 y 2012 ha desarrollado el proyecto Bivaldar, orientado hacia la reproducción de este molusco hasta alcanzar una semilla viable y de buen tamaño.
Como propuesta de futuro se presentó un moderno sistema de criadero, con objeto de producir la semilla necesaria en Cataluña para el sector durante el mes de mayo y con tallas de 5 milímetros, y así recuperar en los próximos años producciones de 800 y 1.000 toneladas.
Las principales ventajas del sistema radican en poder obtener una mayor talla de semilla y producir en época adecuada con supervivencias del 60 por ciento, frente al 30 por ciento de la semilla procedente de Francia, y que a día de hoy es de donde se importa la mayor parte de la simiente.

