Vigo 28/11/2017 – Las evidencias del cambio climático por efecto antropogénico es cada vez más evidente y el sector acuícola marino puede ser uno de los más afectados, y es por eso que se hace necesaria la adopción de medidas paliativas.
Esta fue una de las principales conclusiones que se extraen de la jornada de presentación del proyecto Aquadapt “Plan de Adaptación de la Acuicultura Marina Española al Cambio Climático” que ha tenido lugar esta mañana en el Campus Universitario de Vigo.
Este proyecto liderado por el Campus do Mar tiene por finalidad la contribución a la adaptación del sector acuícola marino a los cambios que se puedan producir en el territorio nacional.
En la jornada participaron tres expertos en cambio climático, patologías e innovación que presentaron las consecuencias que puede llegar a tener en el sector acuícola el calentamiento gradual del agua del mar y como afrontar las incertidumbres que se ciernen sobre éste.
En este sentido, Juan Manuel Fernández Aldana, coordinador de la Red de Experimentación Marina de Acuicultura (REMA-APROMAR) indicó que la acuicultura marina es un sector económico “altamente vulnerable” a los cambios que puedan llegar a producirse en los océanos y que se relacionan con alteraciones en los actuales niveles físico-químicos de oxígeno y CO2 disueltos en el agua del mar, o la mayor frecuencia de temporales, entre otros.
Todos ellos, señaló, evitables con la actual tecnología, pero que pueden encarecer el coste del producto final y provocar la inviabilidad. Frente a este impacto, señaló Aldana, “el sector productivo tiene la obligación de prevenir sus consecuencias, para asegurar su desarrollo sostenible”. Es importante, añadió, “garantizar su sostenibilidad económica, social y medioambiental”.
Entre las medidas que el sector puede adoptar están las dirigidas a incrementar el control del agua, la adaptación de las especies a los cambios, trabajar con nuevas especies, el rediseño de las instalaciones de las jaulas y los planes de mantenimiento, los nuevos modelos de gestión productiva, nuevas aproximaciones comerciales, o la formación.
Por su parte, Ramón Gómez Gesteira, catedrático del departamento de Física Aplicada de la Universidad de Vigo explicó qué variables oceanográficas se están viendo modificadas por efecto del cambio climático. En general, destacó el experto, el aumento del nivel del mar parece ser la que mayor impacto pueda llegar a tener para el sector ya que obligará a replantear la ubicación de las actuales instalaciones.
Para explicar los efectos a nivel de patología que pudieran producirse en el caso del rodaballo, la dorada o la lubina, Alicia Estévez Toranzo, catedrática del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Univesidad de Santiago de Compostela, expuso cómo con el calentamiento global, se están produciendo una proliferación de micro-organismos patógenos que provocan la aparición de nuevas enfermedades en acuicultura. También, efecto de la mayor concentración de patógenos, se llega a superar el umbral de resistencia de los peces, haciéndolos más vulnerables.
Otra consecuencia de este calentamiento del agua del mar, añadió, son las alteraciones fisiológias de los animales y el aumento del estrés de éstos.

