Juveniles anchoveta /A. Perea para @misPeces
Roma 26/10/2018 - La harina y el aceite de pescado a pesar de no ser actualmente ingredientes mayoritarios en la alimentación de peces y crustáceos en acuicultura – ya que lo es la soja -, siguen siendo indispensables para que podamos disfrutar de productos acuáticos ganaderos como el salmón, la trucha, la dorada o la lubina, entre otros, sobretodo, en las primeras fases de vida de los peces y mariscos de crianza, y también, en etapas finales para alcanzar los mínimos niveles de Omega3 que demandan los consumidores.
Una dependencia de la que fabricantes de alimentos y productores piscícolas son conscientes que debe ser solucionada con materias primas alternativas. Quizá por esto, o por correlacionar erróneamente los datos, investigadores del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea (JRC, por sus siglas en inglés) han confundido el estancamiento del sector acuícola en Europa con una falta de suministro de harina y aceite de pescado. Nada más ajeno a la realidad. Esta correlación a la que llegan los investigadores en su informe “Global seafood consumption footprint” parte de una premisa equivocada. La industria, ni siquiera se plantea problemas derivados por el suministro a corto plazo de la harina y el aceite de pescado, y en diversos foros especializados, siempre ha puesto de manifiesto que, su preocupación sobre el estancamiento de la producción en Europa viene derivado de problemas ajenos a la industria, y más bien, motivados por la burocratización de las concesiones y la falta de reglas de juego limpio comercial que eviten competencia desleal de las importaciones de terceros países.
Además, la afirmación de que el estancamiento de la producción podría estar relacionada con el acceso a harina y aceite de pescado como ingrediente, se ve desacreditada por los datos ofrecidos durante el Congreso de la Industria de Ingredientes Marinos (IFFO) este mes de octubre, y en las que se ha puesto de manifiesto - para tranquilidad del sector de la acuicultura de especies alimentadas – que el suministro de harina y aceite de pescado está garantizado.
Actualmente la producción en Perú y Chile ha aumentado, al igual que el menhaden en Estados Unidos; mientras que, en Europa, como señaló al respecto el director gerente de Norsildmel, Jon Tarlebø, está bastante estable y es suficiente para cubrir la demanda de la región, sin necesidad de recurrir a importaciones.
A pesar de estos buenos datos, la tendencia de la industria fabricante de alimentos para acuicultura es seguir optimizando el uso y consumo de estos ingredientes marinos en función de la disponibilidad, la demanda del mercado, y el precio. Como señaló Tarlebø durante su intervención, el coste mínimo no parece ser el único factor limitante para la inclusión de estos insumos en el alimento. Sin embargo, y a pesar de ello, la misma industria de alimentos para acuicultura, sigue con su enfoque de reducir la dependencia de esta materia prima de origen marino extractivo.
Para el futuro, como se indicó a lo largo de los 3 días de Conferencia, se deberá atender a mejorar la producción a través de un mejor aprovechamiento de los recursos, como por ejemplo, aplicando conceptos de economía circular a la industria, y entregando a los consumidores filetes de pescado, mientras que, con el resto, se elabora harina y aceite de pescado. También, a través de un mejor aprovechamiento de los descartes pesqueros y la gestión de las pesquerías.

