Vilagarcía de Arousa 1/08/2017 – El las personas que acceden a las playas del litoral gallego y que realizan marisqueo furtivo (o turismo furtivo) ocasionan pérdidas de 1.000 euros diarios a las mariscadoras, frustrando, además, el trabajo de toda la temporada en la que llegan a invertir hasta 240.000 euros en siembras y mantenimiento de la producción.
A pesar de las multas de entre 150 y 300.000 euros, no falta el año en el que los turistas que acceden a las playas reconocidas como zonas de marisqueo rebusquen entre la arena el molusco bivalvo.
Además de las pérdidas económicas, recoger marisco sin licencia puede acarrear consigo un problema de salud pública, ya que podrían estar cerrados temporalmente por toxina.
En un llamamiento público, las mariscadoras piden respeto por su trabajo que realizan todo el año con esfuerzo y dedicación.

