León 26/10/2011 – No pocas son las empresas dedicadas en el mundo a la investigación industrial de las microalgas para producción de biodiesel, el oro verde del mar y una alternativa propuesta a los combustibles fósiles.
En este caso se trata de la compañía biotecnológica Biomar Microbial Technologies la que asegura haber identificado seis tipos de algas capaces de producir un diésel ecológico "tan útil como el mejor combustible", de una calidad similar al gasóleo actual y compatible con cualquier tipo de motor, ya que a raíz del diésel también se puede producir gasolina.
A pesar de los distintos estudios que calculan que serán necesarios 20 años para poder desarrollar una alternativa rentable a los actuales combustibles, el vicepresidente de esta compañía leonesa, Arturo Ayats, especializada en el estudio microbiano marino con aplicaciones en diversos sectores, asegura que estarán en disposición de comenzar la comercialización en un máximo de 3 años.
Después de clasificar los tipos de algas que producen esos ácidos grasos, la empresa trabaja ahora en la modificación genética de estos microorganismos para lograr reproducirlos "y que de un alga, salgan 10.000", ha afirmado.
Actualmente, para llenar el depósito de un coche convencional, con capacidad para unos 40 o 45 litros de combustible, haría falta tener una cantidad de microalgas suficiente como para llenar una piscina doméstica, mientras que, con esa modificación genética en la que se trabaja, bastaría con el tamaño de una nevera llena de algas para abastecer de gasóleo ese mismo depósito.
Además de producir el ácido graso que posteriormente se transforma en diésel, las microalgas son consumidoras de dióxido de carbono, lo que constituye "un valor añadido", ha asegurado el vicepresidente de Biomar Microbial Technologies.
Interviniendo genéticamente estos organismos, además de conseguir una "producción ilimitada" de algas y, por ende, de combustible, se puede lograr que consuman más cantidad de dióxido de carbono, lo que reduciría sus emisiones a la atmósfera, ha afirmado.
Ayats ha destacado que el origen principal del diésel que se encuentra actualmente en el mercado son cereales como el trigo o el centeno, con lo que se está disparando el gasto en este tipo de materias primas "que está destrozando al Tercer Mundo".
Esta investigación intenta ofrecer "una propuesta ecológica" que permita dejar de cultivar grandes superficies de cereales en esas zonas para luego utilizarlos como gasóleo, "porque al final lo que se está haciendo es encarecer la materia prima de esos países", ha incidido.
Las piscinas con las que cuenta la empresa biotecnológica para cultivar estas algas actualmente tienen una capacidad de cuatrocientos litros, por lo que aún no se ha logrado la cantidad necesaria para comercializar este combustible.
No obstante, Ayats ha adelantado que hay una empresa petroquímica interesada en poner este biodiésel en el mercado, aunque de momento existe entre ambas compañías un "acuerdo de confidencialidad".
De momento, el diésel proveniente de estas algas se está probando en motores de aviación mezclado con queroseno y el resultado está resultando satisfactorio, ha concluido.

