Santander 13/07/2011 - La falta de estrategias de marketing ha afectado dramáticamente a la industria de la lubina y dorada y ha sido una de las limitaciones para el desarrollo de la acuicultura mediterránea, indicó en entrevista con misPeces.com Phillipos Papageorgiou, gerente y vicepresidente de APC-Advanced Planning Consulting SA (APC SA).
En el marco del curso internacional avanzado de aplicaciones de economía para la pesca y la acuicultura, que se ha llevado a cabo la pasada semana en Santander, Papageorgiou realizó un profundo análisis de las limitaciones que ha enfrentado la acuicultura mediterránea en las últimas dos décadas.
El consultor y también asesor técnico de la Federación Griega de Maricultura indicó que “en los últimos veinte años (1990-2010) la producción de lubina y dorada ha aumentado en 6.500 por ciento, de las 3.900 Tm a las 260.000 Tm, mientras que en el mismo periodo los precios para ambas especies han caído abruptamente en un 70 por ciento, de 11,7 euro/kg a 3,7 euro/kg”.
Papageorgiou considera que los problemas que han provocado la caída de los precios han estado ligados al fácil acceso de la financiación de las empresas, con operadores más bien inexpertos que, al aumentar la producción sin estrategias y enfrentar problemas de flujo de caja, se concentraron en vender a cualquier precio sin considerar estrategias conjuntas de marketing que dieran estabilidad al sector.
“En la industria de lubina y dorada ha existido un énfasis en la producción pero no ha existido un énfasis en el marketing de los productos”, precisó el analista griego.
Además, Papageorgiou explicó que el aporte de subsidios al sector por parte del Estado ha frenado la competitividad y el emprendimiento, mientras que la falta de comunicación entre los propios productores ha sido otro de los factores que han limitado al sector.
El experto aseguró a misPeces.com que para mejorar la competitividad es necesario generar acciones colectivas de marketing y monitoreo de la industria para los países productores de acuicultura del Mediterráneo. Para ello el rol de las organizaciones de productores (OP) es fundamental, con el fin de generar mecanismos autorreguladores de abastecimiento de pescado a los mercados, estrategias de comercialización colectivas y esfuerzos mancomunados de marketing.

