Fariza (Zamora) 22/03/2016 – El sospechoso megaproyecto de piscifactoría de salmón la comarca de Sayago, en Zamora, ha saltado a la palestra nacional tras publicarse en el El País un artículo que pone en entredicho la viabilidad del mismo.
La cautela es la tónica imperante en el pueblo de Muga de Sayago. De momento, el proyecto, promovido por Rodsel, tiene comprometidas 65 hectáreas del municipio bajo la promesa de que se van a invertir 60 millones de euros para 150 puestos de trabajo. Esta circunstancia divide las opiniones en el municipio que ve, en esta alternativa una luz sobre el incierto futuro para su juventud.
Sobre el papel, el proyecto no es totalmente imposible. De hecho, en Dinarmarca ya existe en funcionamiento una gran piscifactoría de engorde de salmones en recirculación en tierra; y una nueva se está proyectando para cultivo de seriola con el apoyo del Gobierno. Y en Portugal, Pescanova, ha sido capaz de poner en marcha una gran inversión para cultivar 7.000 toneladas métricas de rodaballo.
No obstante, competir con las multinacionales de la industria con una especie que se cultiva en jaulas, con menores costes, precisa de verdaderos expertos de la industria desde el ámbito productivo hasta el comercializador, para llevarlo a cabo con éxito.
Flaquea también la parte destinada a la comercialización, según asegura el promotor, la producción será vendida en el mercado ruso y el japonés. Sin embargo obvia que el mercado ruso está vetado a las exportaciones agroalimentarias procedentes de la Unión Europea.
Sin embargo, las mayores dudas surgen de la parte financiera del proyecto y del promotor. Como ya puso de manifiesto misPeces a raíz de la noticia, la empresa Rodsel es una absoluta desconocida en el ámbito de la acuicultura. Con sede en Gibraltar, la página web de la empresa, tal y como descubre el artículo del país está plagada de falsedades.
Incluso en el caso de Sayago el director de Rodsel, Santiago Rodríguez ya ha cometido irregularidades al firmar la cesión de los terrenos como responsable de una empresa con sede en Londres liquidada por las autoridades del Reino Unido por no haber presentado ni el capital social de 5 millones de libras ni haber sido inscrita.
En el pueblo no se creen el proyecto, pero sin embargo la falta de oportunidades para los jóvenes hace mantener cierta esperanza de que pueda ser cierto. Según confiesa el alcalde del municipio “mientras quede una esperanza, me agarraré a ella como un clavo ardiendo”, confiesa.
Ahora Fariza está a la espera de que se presente el proyecto definitivo en una de estas semanas. El proyecto se está gestando en Israel, en la empresa AquaMaof, la cual ha confirmado las gestiones realizadas con Rodsel, con la que está esperando firmar el contrato este mes de abril.

